Tanto la Cámara de la Pequeña y Mediana Industria Metalúrgica Argentina (CAMIMA) como la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) expresaron su apoyo a la decisión de ampliar los créditos que otorgan los bancos privados para la inversión productiva.
CAMIMA destacó la medida aprobada por el Banco Central tras el anuncio realizado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para que las entidades bancarias destinen el cinco por ciento de los depósitos privados a créditos para la producción.
“La financiación es una herramienta fundamental para poder seguir creciendo, por lo que destacamos la decisión de la Nación de apoyar activamente y mediante medidas concretas el sostenimiento del empleo, la producción y el crecimiento”, sostuvo Pablo Reale, presidente de CAMIMA. “En un escenario internacional complejo y de creciente incertidumbre, este tipo de medidas ayudan a la toma de decisiones ya que generan confianza, que es lo que más se necesita en momentos como este”, agregó Reale.
El presidente de CAMIMA remarcó que la medida adoptada por el Banco Central “le brinda a las pequeñas y medianas empresas acceso a un tipo de financiación con tasas a las que hasta el momento sólo podían acceder las grandes compañías”, y destacó la decisión de la entidad, “que a partir de la modificación de su Carta Orgánica puede tomar un rol activo en el destino, las tasas y los plazos” de los créditos otorgados por los bancos.
“Es importante para las pequeñas y medianas empresas contar con el respaldo de medidas como ésta, que apuntan a consolidar un modelo de producción y de crecimiento en línea con los pedidos que se venían realizando desde las pymes y que hubiesen sido imposibles de llevar adelante sin la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central”, agregó el titular de la cámara.
Incentivo fiscal y bienes de capital. El presidente de CAMIMA también se refirió a la publicación en el Boletín Oficial de la prórroga por seis meses del régimen de incentivo a los fabricantes nacionales de bienes de capital, que había sido solicitado por los propios fabricantes del sector. Reale consideró que la medida que “aporta un marco de previsibilidad para seguir avanzando en al sustitución de importaciones acorde a los objetivos del Plan Estratégico 2020 a través del trabajo en I+D+i (Investigación, Desarrollo e Innovación)”, al tiempo que “permite una transición ordenada para quienes tenían pendientes entregas al exterior”.
ADIMRA: “la medida favorecerá la competitividad de los sectores productivos”
Desde la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina consideran que los recientes anuncios de la Presidenta de la Nación, respecto al impulso al crédito productivo “constituyen una decisión política de suma importancia, que prioriza la generación de valor en actividades reales por sobre la valorización financiera. En este sentido, la intención de garantizar que una porción determinada de los depósitos en los principales bancos privados se destine a tal fin, no sólo permitirá alinear los objetivos de la banca privada con los de la banca pública, sino también con los del conjunto del sistema económico”.
Agregaron que “si bien el financiamiento a los sectores industriales ha ido creciendo desde 2003, actualmente representa cerca del 15% del total de préstamos que otorgan los bancos. Esta cifra resulta sumamente inferior a la de los países desarrollados e incluso a la de países de la región como Brasil y Chile. A su vez, si se excluye a la banca pública este ratio se reduce al 10%. Esto es el correlato de un sistema financiero extremadamente volcado al apalancamiento del consumo: se estima que 2 de cada 3 pesos que se otorgan en créditos se destinan tal fin”.
Las altas tasas de interés de estos créditos se evidencian en la rentabilidad que han tenido los bancos privados, rondando el 30% sobre sus patrimonios en 2011. Por lo tanto, “la decisión de reservar una porción de los préstamos para la inversión productiva a tasas menores no pondría en riesgo la sustentabilidad de todo el sistema”. Como contraparte, “esto generaría efectos muy positivos sobre el empleo, la integración nacional de las cadenas de valor y la productividad de la economía”, aseguraron.
Al respecto, Juan Carlos Lascurain, Presidente de ADIMRA, expresó: “La medida es una paso adelante en el sentido de articular los diversos sectores de la economía en torno a objetivos comunes, como la agregación de valor, la generación de capacidades productivas y tecnológicas. Creo que es muy positivo que busquemos canalizar el ahorro de los argentinos hacia aquellas actividades que precisamente requieren nuestras capacidades de trabajo, nuestra creatividad y esfuerzo; en vez de financiar el consumo de bienes que muchas veces, como mayoritariamente sucedió en etapas anteriores, venían a remplazar producción local por importados”.