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Enero 10, 2012

Crece la superficie implantada de olivo

Según el libro “Sectorial de Olivo” -elaborado a partir de los datos disparados por el Censo Frutícola Provincial 2010 desarrollado por el IDR (Instituto de Desarrollo Rural)-, con 20642,2 hectáreas de olivares la aceituna es la segunda especie frutal con mayor superficie implantada en Mendoza, luego de la vid.

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La provincia ha sido históricamente una de las principales productoras de aceitunas de Argentina, tanto destinadas a la elaboración de conservas, como a la fabricación de aceite. Las plantaciones tradicionales combinaban este cultivo con otras especies, principalmente con la vid. Claro que Mendoza no es ajena a las tendencias mundiales en materia de producción y actualmente, además de este tipo de cultivo tradicional, conviven los sistemas más especializados en donde el olivo es el único o principal producto de la explotación. Las características agroecológicas, los avances en materia comercial y las nuevas tecnologías de cultivo han permitido posicionar a la provincia en los principales mercados del mundo.

El creciente consumo mundial de aceite de oliva ha estimulado al productor local a volcarse a la producción de aceitunas destinadas para este fin y a incorporar tecnologías que permitan obtener un producto de excelente calidad. Es por eso que, el panorama varietal del olivo ha presentado variaciones importantes desde el primer censo provincial realizado en 1992 a la actualidad: de 9 especies registradas, hoy el mercado local cuenta con 21.

Incluso, en aquel entonces, la principal producción de aceitunas era destinada a la industria conservera, mientras que actualmente la distribución por destino muestra que el principal es el aceite. Este dato, en números se traduce de la siguiente manera: en 1992 el 62% de la cosecha era destinado a conservas, mientras que un 23% se utilizaba sólo para aceite, y el 15% restante para doble propósito. En 2010, en cambio, sólo el 25% se usa para conservas, el 49% para aceite, y el 26% de la cosecha para doble propósito. Igualmente, considerando los destinos reales de la superficie implantada, el porcentaje destinado a aceite se incrementa debido a que la mayor parte de la superficie implantada con variedades doble propósito declararon ser destinadas a la obtención de aceite de oliva, quedando la distribución en 73 % para aceite y 27 % para conservas.

Claro que el gran crecimiento de las aceitunas destinadas a la fabricación de aceite esta principalmente representado por la variedad Arbequina, la cual en 1992 presentaba alrededor de 530 hectáreas en toda la provincia y, actualmente, es la principal variedad con alrededor de 6.811 hectáreas implantadas (el 33 % del total de la superficie). Mientras que la variedad Arauco, que en el año 1992 representaba el 47% de la superficie total, su participación ha disminuido a aproximadamente el 20 %.

Superficies reales

El olivo es entre los frutales monitoreados por el Censo, la especie de mayor participación en el total de la superficie frutícola implantada, con 20.642,2 hectáreas. Lo cierto es que ese número resulta alentador si se lo compara con el obtenido en el primer censo realizado en la Provincia en 1992. Por aquel año, la superficie estimada de olivares era de 13.700 hectáreas; es decir, que en la provincia durante los últimos años se han cultivado casi 7 mil hectáreas más de olivos.

Es que Mendoza, por sus características geográficas y ecológicas representa un territorio óptimo para el desarrollo de la actividad olivícola, que la ha posicionado como una de las principales provincias productoras de Argentina, junto con Catamarca, La Rioja y San Juan. En Mendoza, el cultivo se concentra principalmente en las regiones Norte y Este, compartiendo el oasis irrigado recorrido por el río Mendoza y Tunuyán; y la región Sur, de mayor extensión que las anteriores, atravesada por los ríos Diamante y Atuel.

Es por eso que las regiones Norte y Sur se posicionan como las principales productoras de olivo ya que aportan casi el 80% al total. San Rafael con 7.678 hectáreas se encuentra en el primer lugar de los departamentos que producen olivares, lo cual representa el 37% del total de superficie. En segundo lugar se ubica Maipú con 4.117 hectáreas, seguido por Lavalle con 2.579 y Rivadavia con 2.385 hectáreas. Luego siguen en orden decreciente, San Martín con 1.069 hectáreas, Las Heras con 928 y Junín con 903 hectáreas, que en conjunto representan el 13% del total. Finalmente, Guaymallén, Luján de Cuyo, Santa Rosa, General Alvear, La Paz y Tunuyán registran los menores valores de superficie implantada, alcanzando apenas un 4%.

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