Dos nuevas tecnologías láser – Helios II y Lotus II – dejaron atrás la época en que el peeling o el tratamiento de arrugas y flaccidez dejaba una costra o edema sobre el área durante días e incluso semanas.
Los tratamientos de medicina estética basados en el uso de láser muestran su eficacia en una variedad cada vez mayor, pero hasta ahora seguían teniendo un efecto adverso: altas dosis de energía lumínica a nivel superficial dejaba cicatrices, edemas u otros síntomas de irritación en la zona tratada. Estas huellas indeseadas del tratamiento desaparecían de una a tres semanas después, pero mientras tanto causaban una importante molestia, ya que exigían interrumpir la vida social hasta recuperar la lozanía.
Y éste es el problema específico que ha resuelto la nueva tecnología Helios II y Lotus II, lo último y más novedoso en tratamientos estéticos mediante láser. Recién llegados a la Argentina, estos sistemas hacen que ahora los especialistas en estética tengan nuevos estándares para el resultado final de peelings, tratamiento de manchas en la piel, arrugas, bolsas en los párpados o acné. Ahora las pacientes disponen de una opción mínimamente invasiva que garantiza excelentes resultados sin efectos colaterales, sin molestias y sin interrumpir la vida social.
“Son tecnologías que prácticamente le sirven a todo el mundo –señala el cirujano plástico Ricardo Hoogstra, miembro de la Sociedad Internacional de Cirujanos Plásticos Estéticos y de la Sociedad Argentina de Cirugía Plástica–, porque cada cual con sus características y en forma combinada con otros tratamientos permiten dar solución a una gran cantidad de afecciones de la piel”.