La propuesta fue presentada por la legisladoraa radical Laura Montero. El objetivo es que en las zonas del país más alejadas del puerto de Buenos Aires, los combustibles líquidos sean más baratos.
Los motivos del proyecto, según explicó Montero mediante un comunicado son las diferencias del precio de los combustibles líquidos de una localidad a otra del país, “entendiendo que esta disparidad tiene su justificación en una política de discriminación de precios de la principal petrolera del mercado debido a la falta de competencia en la mayor parte del territorio argentino”.
Según la Legisladora mendocina, la situación actual atenta contra la igualdad de oportunidades, sobre todo porque afecta a aquellas regiones más desfavorecidas del país, como son las provincias del NOA, del NEA y de Cuyo. Por tanto, el proyecto busca morigerar estas diferencias en los precios de los combustibles líquidos a través de una modificatoria de la Ley 23.966 en lo que respecta a las alícuotas y los montos mínimos que se pagan en concepto de Impuesto a las Transferencias de Combustibles líquidos (ITC), según el lugar dónde se consuma el producto final.
La situación actual, además, castiga con un mayor gravamen el consumo de naftas con mayor contenido de plomo y se actualizan los montos mínimos del impuesto por unidad de medida, en pesos por litro, para los principales combustibles líquidos consumidos en nuestro país.