La nueva forma de realizar negocios con Chile y aprovechar las enormes ventajas competitivas de los acuerdos arancelarios preferenciales es a través de los encadenamientos productivos. Ésa fue la síntesis del Seminario “Chile y Argentina: nuevos negocios frente a una mayor integración”, organizado por ProMendoza y ProChile y llevado a cabo la semana pasada en la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo.
El evento tiene tanta importancia para Chile que asistió al Seminario el Embajador de ese país en Argentina, Adolfo Zaldívar Larraín. “Estamos en presencia de un gran cambio. Vamos a vivir un cambio muy sustancial tanto en Chile como Argentina. Nos va a cambiar la vida y Mendoza va a ser el epicentro de este cambio”, indicó.
“Se trata de una integración no sólo política sino que va a afectar en forma directa al chileno o el argentino común y corriente en su vida cotidiana”, agregó. Es un nuevo desafío de la política comercial con el objetivo de aprovechar mejor las oportunidades generadas por los acuerdos suscriptos por ese país con el mundo.
Iris Boeninger, jefe del Departamento Económico de ProChile en la Embajada de Chile en Argentina indicó que el proyecto de encadenamientos productivos permitirá agregar valor a los productos primarios para exportar más y mejor y generar alianzas empresariales con socios comerciales en el desarrollo productivo de bienes.
En tanto, Hugo Baierlein Hermida, gerente de Comercio Exterior de SOFOFA (Sociedad de Fomento Fabril) recordó cómo funcionan los encadenamientos productivos: “La materia prima o producto que se va a transformar en Chile ingresa con arancel preferencial, el proceso productivo se realiza en Chile para cumplir con la norma de origen y el bien final se exporta a los países de interés”.
Finalmente, el abogado Pablo de Rosas, profesor de Derecho Internacional Económico y Negociaciones Internacionales en la Universidad del Aconcagua y profesor visitante de la Universidad de Puerto Rico y la Texas University, habló sobre los joint ventures internacionales, la forma más fácil de instrumentar los encadenamientos productivos entre empresas de Chile y Argentina.
De Rosas destacó la importancia de un buen asesoramiento en la formación de los joint ventures de manera que realmente se traten de contratos de colaboración empresaria, así como cuidar ciertos detalles como la sindicación de acciones, acuerdos de accionistas, y el país donde se asiente la nueva sociedad comercial.