Estados Unidos acusará por mala gestión al Bank of America, JP Morgan, Goldman Sachs y Deutsche Bank a través de su Agencia Federal de Financiación de Viviendas, con el objetivo de recuperar las pérdidas millonarias que ocasionaron y que, en su mayoría, han tenido que sufragar los estadounidenses con subidas de impuestos, según publica hoy el The New York Times. Estancamiento del empleo.
La Agencia Federal de Financiación de Viviendas, encargada de supervisar a las grandes instituciones inmobiliarias como Fannie Mae y Freddie Mac, va a demandar a más de una docena de bancos por valorar erróneamente los títulos hipotecarios que se concedieron en plena burburja inmobiliaria, según informa el matutino estadounidense.
La demanda irá dirigida, entre otros, contra Bank of America, JP Morgan, Goldman Sachs y Deutsche Bank, según informan tres fuentes cercanas al caso, citadas por el rotativo estadounidense, consigna el El PAÍS de España.
La agencia argumenta que estos grandes bancos no observaron la diligencia debida a la hora de calificar los títulos hipotecarios, ya que inflaron su valor, el cual se redujo significativamente con la aparición de los primeros deudores.
En el pleito, la agencia argumentará que los bancos, al agrupar hipotecas para poder emitir valores basados en esos activos, no investigaron debidamente la fiabilidad de los contratos hipotecarios, como exigen las leyes bursátiles, y pasaron por alto los indicios de que los ingresos de muchos prestatarios se habían exagerado o falsificado.
El objetivo de la agencia es recuperar las pérdidas millonarias que ocasionaron y que, en su mayoría, han tenido que sufragar los estadounidenses con subidas de impuestos.
En concreto, pretende recuperar parte de las pérdidas ocasionadas por las agencias de calificación hipotecaria Fannie Mae y Freddie Mac, valoradas en unos 30.000 millones de dólares.
Se estancó el crecimiento del empleo
El crecimiento del empleo en los Estados Unidos se estancó en agosto, porque las empresas contrataron a menos trabajadores, según un informe oficial del Departamento de Trabajo.
A pesar de la falta de crecimiento del empleo, la tasa de desocupación permaneció estable en 9,1 por ciento, tal como se preveía, indicó un cable de la agencia de noticias Bloomberg.
Las aperturas de empleo de junio y julio fueron revisadas, para dar cuenta de que se crearon 58.000 puestos menos de lo estimado inicialmente.
Los economistas encuestados por Bloomberg habían estimado que se iban a crear cerca de 70 mil empleos en agosto.