La crisis financiera de Europa y de Grecia en particular, continúa echando leña al fuego del debate sobre la solución argentina en los medios periodísticos internacionales, donde académicos o bien critican la economía del país, o destacan su crecimiento en los últimos años.
Una publicación del pasado martes en el New York Times sobre el hallazgo de petróleo no convencional argentino (shale oil) de YPF en Loma La Lata, Neuquén, derivó en un cruce de opiniones con el economista de un think tank en Washington DC, Dean Baker, quien, como el premio Nobel Paul Krugman hace unos días, reivindicó el crecimiento de la Argentina.
Baker, del washingtoniano Centro para la Investigación Económica y Política, ironizó sobre el término que utilizó el NYT en ese artículo para describir a la economía argentina como “largamente estancada”, en el sitio de interner especializado, Business Insider.
Bajo el título “cuando se trata de la economía de Argentina, el New York Times redefine el “estancamiento” , comentó que los lectores del NYT se deben de haber asombrado al ver que en el segundo párrafo de un artículo sobre las perspectivas del petróleo no convencional en Argentina hacían referencia a “la economía del país largamente estancada” Baker utilizó datos publicados por el FMI para mostrar que “la economía de Argentina creció a una tasa de casi el 8% anual entre 2003 y 2008, después de una severa recesión en 1998-2002″.
Asimismo, sostuvo que “la crisis económica mundial llevó a su economía a un punto muerto en 2009, pero creció un 9,2 por ciento el año pasado y está proyectado que crezca un 6,0% este año.
¿Esto es estancado?”, retrucó Baker. Días atrás, a raíz de otro artículo publicado en el mismo medio neoyorkino, en donde se cuestionaba al default argentino como modelo a tomar en cuenta para Grecia, Krugman, contestó -desde su blog- exhibiendo el dato contundente de un gráfico de crecimiento de los últimos años, que mostró claramente una “V” de crecimiento, que en la jerga de los economistas significa “depresión seguida de un rápido crecimiento”.
Krugman comenzó el artículo diciendo “no puedo entender como el default de Argentina, entre todos los ejemplos, puede ser visto como una ‘advertencia con consecuencias morales´ (de la expresión inglesa cautionary tale) para Grecia”.
“Cuando (la Argentina) defaulteó a finales del 2001, atravesó un breve pero severo retroceso. Sin embargo, pronto comenzó una rápida recuperación que continuó por largo tiempo”, agregó.
Tras exhibir dicho gráfico, Krugman concluyó: “estuve realmente sorprendido cuando una persona dijo que Argentina ya no es más un país serio -en referencia a un economista rosarino consultado en el artículo del NYT-. ¿No debería ser eso un país serio? En Argentina, y en cualquier otro lugar, ser serio fue un desastre”, culminó, aludiendo quizá a las políticas de ajuste aplicadas durante la década del 90 y los primeros años del 2000.