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Junio 17, 2011

17 de junio de 1987: el día que cambio la historia del vino argentino

Hoy se cumplen 24 años del primer hecho histórico que cambió la industria vitivinícola argentina de la era moderna: el 1er “Oscar vitivinícola”.

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Por Raul Castellani

Ese hecho fue realizado por un grupo de jóvenes entusiastas (enólogos, bodegueros, ingenieros y técnicos) privados y sencillos, que sólo con sus fondos y el apoyo de algunos empresarios visionarios hicieron que la historia cambiara.

Fue la primera participación masiva de vinos argentinos en un Concurso Internacional: el Challenge internacional del Vino y de las Artes (CIVART) 1987, que se realizó en la ciudad de Bourg Sur Gironde, a 35 km al norte de Bordeaux, Francia. Allí los vinos argentinos se destaron al ganar 27 premios sobre los 35 vinos presentes en el concurso.

La cantidad de vinos era de más de 3400 y solamente un promedio del 30% obtenía medallas. En ese contexto, los premios argentinos, en especial las 5 medallas de Oro y el “Oscar Vitivinícola” -que así se denominaba al premio CIVART en la época-, recaía en una variedad considerada “de baja calidad Enológica” y muy “común”, por su fácil oxidación en la época: el Torrontes. Además, una segunda variedad tinta lograba varios premios -entre ellos una de las medalla de oro- y era la máxima sorpresa: el Malbec.

El trofeo es un mundo sobre una gran base de bronce en forma de Ala con los continentes representados por racimos de uva de unos 15 Cm y de un peso de mas de 2 kg.

La fecha también marca la primera participación de técnicos argentinos como jurado en un concurso mundial.

No sólo ese 17 de junio marca el ingreso del torrontés en la historia, sino también el ingreso del malbec y los restantes varietales argentinos en la historia mundial del vino.

El envío de muestras argentinas fue coordinado por Raul Castellani, quien no solo envió los vinos al concurso sino que los recolecto en todo el país, viajando desde el sur hasta el norte de argentina y convenciendo a algunos empresarios que enviaran a sus enólogos.

El viaje de argentinos y uruguayos, fue conducido por Raul Castellani y Genoveva Becker y entre otros estaba integrada por Guillermo Neira (Enólogo de la Rioja) que fue enviado por la hoy desaparecida bodega Nacarí; Alfredo Roca, dueño de la Bodega Alfredo Roca- San Rafael; Jorge Simonassi, dueño de la Bodega Simonassi-San Rafael; Octavio Soteras (Enólogo de la Rioja-Motegay), y Walter Bressia, que era Enólogo de Nieto y Senetiner (en 1987). De Uruguay viajaron bodegueros conocidos para la época y jóvenes que hoy son los dueños de bodegas, entre ellos Carlos Irurtia.

El grupo tenía como objetivo ver las opciones de los vinos de ambos países, y las posibilidades de ingresar al mercado mundial.

Las bodegas argentinas que ganaron premios fueron: Cooperativa Nacarí (hoy desaparecida, no así la marca); Bodega El Alamein (de San Rafael, hoy Simonassi Lyon); Barral y Roca( de San Rafael , hoy Bodega Alfredo Roca); Leoncio Arizu SA, Finca Flichman (cuyo Enólogo era J.C.Rodriguez Villa y logro con “Caballero de la Cepa” el mejor Tinto del Concurso) Casa Palmero (hoy desaparecida); Robleviña (posteriormente Viña Fundacion de Mendoza),Coop. Vitivinicola Lujan (cuya enóloga era la lic Estela Jaime y que gano una medalla de Oro para un vino común de argentina por sobre los mejores vinos franceses de la época algo que era casi imposible), Motegay SA ( en la época perteneciente a la empresa Willink de mendoza), La Caroyense de Cordoba, La Rioja Ltda, Valentín Bianchi (de San Rafael), Bodegas Suter (También de San Rafael cuando pertenecía a la familia Suter), Santa Ana y Humberto Canale de Río Negro.

Lo importante es que se recuerde este hecho histórico que protagonizaron varios mendocinos y también uruguayos, porque la memoria histórica debe existir fundamentalmente en el vino, que es parte de la historia e identidad de la humanidad y además es parte de la identidad argentina en el mundo.