Los nuevos datos forman parte de las estimaciones del WEO (World Economic Outlook), dado a conocer ayer en Washignton como parte de la previa de la Asamblea anual de la primavera (boreal) del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) que se desarrollará esta semana en Washington.
El FMI subió las proyecciones de crecimiento de la Argentina respecto de las perspectivas de hace seis meses, a la vez que diminuyó sus estimaciones de inflación. Se debe en parte al buen contexto internacional y a que se espera una disminución de las políticas procíclicas que venía teniendo hasta el momento.
El FMI espera un mayor crecimiento para 2011, de 6%, 2 puntos porcentuales mayor al estimado en octubre pasado durante la presentación del informe anterior y, a la vez, de una reducción en las proyecciones de inflación: de cuatro décimas de punto, desde 10,6% a 10,2%.
Al momento de argumentar la mejora en la proyección de crecimiento, el especialista del FMI Jörg Decressin dijo que “vimos una recuperación más fuerte que la esperada, en parte fomentada por la bonanza de la mayor demanda en la región, por parte de Brasil, y también alentado por los precios de los commodities y el flujo de capitales mayor al esperado en octubre pasado”.
También, “vemos un efecto derrame desde los países vecinos de Brasil y Chile, que importaron fuertemente capitales durante el último período, por lo que vemos un mayor crecimiento en la Argentina”, agregó.
Respecto de la baja de las estimaciones de inflación, Decressin sostuvo que en el organismo “creemos que las políticas en Argentina devendrán en menos procíclicas de los que son hasta ahora”.
Es decir, se espera “una disminución de estímulos en la economía, como una moderación en el gasto”, explicó luego un funcionario del Fondo, quien dio cuenta de la tendencia reciente de los últimos datos oficiales, en cuanto a la desaceleración del gasto público, aún en un año electoral.
Esto le permitirá al país, prosiguió Decressin, “reconstruir un espacio de política, si sucede, de que la economía estaría también en buena salud, aún si nuevos shocks llegaran a aparecer”, agregó.
Asimismo, consideró que en esencia, “un crecimiento fuerte es una buena noticia para la economía, ya que ayuda a bajar el desempleo”.
Sin dar mayores precisiones sobre la cuestión, el FMI pronosticó una suba de la tasa de desempleo al 9% en 2011, llamativamente alta para los datos de 7,7% registrados en 2010, y espera que la misma disminuya a 8,5% para 2012.
El crecimiento del 6% proyectado por el FMI para el corriente año, ubica a la Argentina entre los países de America Latina que más crecerán en el 2011.
En comparación, los países emergentes de Asia -los que se mantienen en el podio del ranking de crecimiento- mantienen pronósticos de alrededor del 6,7% promedio para el corriente año.
Para Estados Unidos, se espera un alza del PBI de 2,8%, mientras que para Europa la variación es más modesta, 1,6%.
Grecia y Portugal, en tanto, están en el foco de la tormenta y presentan estimaciones de crecimiento negativas: -3% y -1,5%, respectivamente.
En la región, el ranking de países lo encabeza Perú, con una mejora proyectada para su PBI de 7,5%.
En el caso de Chile, se estima un alza del PBI proyectada de 5,9%, y Brasil, por su parte, tiene proyecciones de crecimiento del 4%.
En lo que respecta a la evolución de precios, para la región se estima en promedio un alza de 7,8% para el período en curso.
En una nota al pie del informe, como lo viene haciendo hace un par de años, el Fondo señala que desde el sector privado argentino proyectan una suba de precios mayor a la prevista a nivel oficial.
Un dato nuevo publicado en el informe menciona que la Argentina está desarrollando un indicador de precios nacionales, para reemplazar al actual que abarca sólo a la Capital Federal y al Gran Buenos Aires, con la asesoría técnica del Fondo solicitada por el país.
De hecho, la misión técnica culmina hoy su tarea en Buenos Aires, tras haber viajado por las provincias en pos de la elaboración del nuevo indicador.