Durante esta semana se llevó a cabo en Santiago de Chile la “Semana Cesco”, un evento que reúne a los líderes de la industria minera mundial para discutir diversos temas pertinentes a la actividad. Marcelo López Álvarez viajó hasta la capital trasandina y, junto a un grupo de periodistas mendocinos, entrevistó al Director Ejecutivo de Cesco, Juan Carlos Guajardo, quien ofreció una visión sobre cómo Mendoza puede aprovechar el actual boom minero.
El Centro de Estudios del Cobre y la Minería de Chile (CESCO), es una organización independiente y sin fines de lucro que organiza todos los años en Santiago la “Semana Cesco”. Allí se reúnen los más importantes líderes de la industria minera mundial para discutir diversos temas de actualidad, los desafíos y las oportunidades que se presentan al sector.
Un grupo de periodistas mendocinos viajó esta semana hasta la capital trasandina para presenciar el evento y se entrevistó con el Director Ejecutivo de Cesco, Juan Carlos Guajardo, quien les ofreció un pantallazo general de la situación del cobre a nivel mundial, de cómo se desarrolla la industria en Chile y del potencial que tiene América Latina en esta materia, entre otros temas.
Periodista: -¿Sigue siendo negocio el cobre?
Guajardo: -Desde principios de la década pasada estamos en presencia de un boom minero mundial, originado por el gran consumo de China y otros países emergentes. En el mundo hay en marcha un proceso probablemente inédito desde la revolución industrial: hay cientos de millones de personas que están elevando su nivel de vida. Las materias primas comienzan a tener una valoración mayor que la que tenían hace cinco o seis décadas atrás. Con los niveles de precios que tiene el cobre hoy, hablamos de un excelente negocio, así como la soja y una serie de otras materias primas.
P: -¿Hasta q punto esta carrera no se transforma en una burbuja y empieza a ser un commodity por el que se empieza a apostar?
G: -En los últimos años se ha constatado claramente una mayor presencia de agentes financieros en muchos mercados de materias primas. Hay que analizar este tema con mucho cuidado, porque también tiende a haber una descalificación ‘a priori’ de los inversionistas, cuando probablemente esta situación no sea necesariamente negativa.
Actualmente el precio está reflejando una escasez clarísima. Las minas no están siendo capaces de producir lo que se está demandando. Ahora bien, hay una serie de analistas financieros que dada esta situación han comenzado a aproximarse a las materias primas y a darse cuenta que son una alternativa de inversión atractiva debido a que este proceso de China y los demás países emergentes muy probablemente va a continuar. El involucramiento del sector financiero está hecho con racionalidad al ver que esta situación se va a mantener en el futuro. Por lo tanto no es adecuado ver a todo involucramiento financiero como algo necesariamente negativo. Es más, el hecho de que haya una presencia de más inversionistas extranjeros lo que está haciendo es generar un nivel de precios que crea a su vez una señal más realista de la escasez que hay y que va a haber. Ese mayor precio hace que lleguen más fácilmente las inversiones a la industria del cobre y que en algún momento generarán más producción y equilibrio en el mercado.
Otra cosa muy distinta son los manipuladores, que son quienes tendrían la capacidad de almacenar y esconder la producción para afectar los balances y generar una situación artificial de escasez. Pero mientras no exista evidencia de ello, yo tiendo a pensar que lo financiero tiene el rol de agregar mayor realismo al funcionamiento de los mercados de materias primas.
P: -¿Hoy la industria está necesitando de inversionistas?
G: -Sin duda. El área de exploración, que es la parte inicial del negocio minero, es una demostración clarísima de que se necesita más. En la etapa minera también hay escasez, por lo tanto se necesitan inversiones urgente.
P: -¿Los capitales están?
G: -Acá en Chile hay un debate sobre cómo potenciar la exploración que se ve deficitaria. Entonces, el Gobierno por un lado está privilegiando apoyar con financiamiento, y por otro lado están la mayoría de los políticos, incluyendo los de derecha que son del mismo lado del Gobierno, que no ven el problema ahí, sino que más bien lo ven en la propiedad minera. En Chile el problema no está tan ligado a la falta de fondos, sino más bien a un problema de propiedad minera. Y si hay buenos proyectos, esos fondos estarían disponibles en Canadá y otros países.
P: -¿Cuál es el potencial que ustedes le ven a futuro a América Latina, y sobre todo a Chile y Argentina?
G: -América Latina es, a nivel de exploración, la región más importante del mundo y está siendo una de las zonas más dinámicas para atraer inversiones. Hay un monto estimado de unos 200 mil millones de dólares para inversión, y probablemente sea la mayor inversión minera de toda su historia. Aquí hay una oportunidad enorme. Si las comunidades trabajan estrechamente con las compañías mineras, si se hace bien y esto se aprovecha con una buena perspectiva de estado, aquí podrían haber beneficios para todos, podría haber un período dorado para América Latina.
Si yo estuviera en la posición de Argentina pensaría como poder aprovechar hoy esta oportunidad, porque a lo mejor en cinco años más ya puede ser un poco tarde. Es una situación extraordinaria la que se está viviendo en el mundo, y la respuesta debe estar a la altura de esta situación.
En cuanto a Chile-Argentina, las oportunidades son muy amplias, ustedes pueden ver la experiencia de mucho tiempo que hay acá en minería, hemos pasado por problemas e incluso podríamos decirles cuáles se pueden evitar… Hay muchas posibilidades de sinergia entre ambos países.
P: -En nuestro país hay un temor en cuanto al cuidado del medio ambiente que aquí ni se menciona, tal vez porque ya está resuelto. ¿Qué mensaje pueden dar ustedes como entidad independiente respecto a esto?
G: -A nosotros no nos financia ni el Gobierno ni las empresas, tratamos de dar una visión objetiva. Somos una entidad que no tiene un afán de defender intereses de ningún tipo.
Lo que podemos decir respecto a este tema es que toda entidad productiva requiere de un desarrollo de capacidades, públicas, privadas y multidisciplinarias, que permitan dar un soporte. Y estas capacidades involucran a las medioambientales, que deben ser bien cualificadas y expertas en Argentina para poder enfrentar un proyecto minero. Para todo se necesita tener una capacidad, un conocimiento, porque de otro modo se genera un desbalance entre un actor privado que tiene mucho conocimiento de su negocio, y un gobierno que no está a la par para conversar, y eso no es bueno.
Creo que si Mendoza tiene intención de evaluar la posibilidad de desarrollar la actividad minera, tiene que ver a esto como un proceso de desarrollo que involucre diferentes etapas: por ejemplo, trabajar con las universidades generando cátedras, posgrados, cursos, programas de intercambio de estudiantes, etc., que les permitan ir conociendo las capacidades medioambientales, temas técnicos…
P: -¿Cómo hace la industria en estos lugares para tener una relación de buena convivencia con la comunidad?
G: -Incluso en Chile este no es un tema simple, depende de las zonas. La clave está en que hay un entendimiento del aporte que hace esta actividad a la vida cotidiana de la gente. En Chile la mayoría sabe que la minería significa ingresos, hospitales, que tiene un impacto social y personal positivo. No hay nadie que no tenga algún familiar que trabaje en la minería, por ejemplo. Tienen un nivel de sueldos y beneficios muy altos, mejor que en otros sectores productivos.
P: -La pregunta que nos hacemos en Mendoza es si es posible la minería sustentable, si van de la mano el desarrollo económico con el respeto al medio ambiente, con una producción vitivinícola, por ejemplo.
G: -Si se hace bien, sí. Por eso yo hablaba de las capacidades. Lo que Mendoza debe tener es la certeza de poder hacer una buena evaluación del proyecto y tener la tranquilidad de decir ‘este proyecto no me va a traer un impacto negativo desde el punto de vista medioambiental, industrial, etc.’ No existe la minería ‘per se’ negativa o ‘per se’ positiva. Todo depende de cómo se haga.
P: -¿Qué tan importante y real es el control internacional que tienen las empresas como para que uno pueda pensar que la minera está haciendo las cosas bien?
G: -Puede haber un control externo o internacional sobre la empresa, pero que eso nunca va a reemplazar al control que tiene que hacer la entidad local.
P: -¿Es conveniente que participe la sociedad en ese control, mediante ONGs por ejemplo, o solo con el control del estado es suficiente?
G: -Es valioso que exista una interacción con la sociedad civil, pero me parece que la parte “control” pura y dura, debe ser hecha por las entidades del gobierno más especializadas. Si Mendoza quiere desarrollar una industria minera necesita crear condiciones de estabilidad y certidumbre en el largo plazo. Es muy valioso poder ofrecer seguridad en cuanto a que tú controlas de tal manera y que no cambias los criterios según cambian las personas; ir creando una suerte de ‘institucionalidad’, por decirlo de alguna manera.
Esta palabra es muy importante destacarla. Este desarrollo de capacidades del que yo hablaba forma parte de esto: que exista un tejido social y de capacidades de gobierno y sociedad civil que realmente permitan generar un soporte o base confiable y predecible. Y es allí donde está el principal desafío de Mendoza en este momento. Ello les permitirá a ustedes no sólo tener tranquilidad, sino también poder aprovechar este boom minero.
Hay que aprovechar esta oportunidad para probar, para ver y generar estas capacidades y, con el tiempo, darse cuenta de que es posible hacer las cosas bien si es que realmente hay voluntades y se hace con seriedad. / Marcelo López Alvarez ME