El ministro del Interior, Florencio Randazzo, apeló ayer a la “responsabilidad” de la oposición, en relación al proyecto de presupuesto 2011, y pidió “madurez y seriedad” para que el Poder Ejecutivo disponga de una iniciativa que “dé previsibilidad a la Argentina”.
“Apelamos a la responsabilidad de la oposición; hay un tiempo que seguramente será el próximo año, en el cual habrá especulaciones de tipo política partidaria, pero acá debe haber la sufiente madurez y seriedad para que la Presidenta disponga de un presupuesto que dé previsibilidad a la Argentina”, dijo.
En declaraciones a radio La Red, Randazzo defendió la pauta de inflación del 8,9 por ciento -prevista en el Presupuesto 2011- y señaló que ese tema “tiene que ver con expectativas y esa es la expectativa que tiene el gobierno nacional; así como la recaudación, debemos ser cautos”.
El titular de la cartera política reconoció que “hay algunos incrementos de precios, como la carne -no hay duda-, como así también algunos otros incrementos que se dan naturalmente producto de la puja que se da en una economía en expansión”.
En ese marco, le apuntó a los empresarios, al señalar que “hay una actitud de parte del empresariado -y lo digo con todo respeto- que rápidamente apela al incremento de precios en vez de aumentar la oferta de bienes y servicios”.
Sobre el debate que el oficialismo convocó para mañana en el Congreso, Randazzo expresó su deseo de que la iniciativa finalmente se debata en el Parlamento.
“Esperamos que finalmente se de el debate en el Parlamento nacional; se trata del último presupuesto de este gobierno para el 2011 y es un instrumento de gestión”, dijo Randazzo y agregó que “es muy importante que el Poder Ejecutivo tenga este instrumento al alcance de la mano para poder gobernar”.
Para Randazzo, “no hay duda de que todos los presupuestos enviados en los últimos ocho años han sido previsibles y todos los datos se han confirmado con la realidad”.
“Ha habido un manejo muy austero y cauto de los recursos públicos y eso nos ha permitido tener un superavit fiscal y comercial, y un tipo de cambio que hemos podido mantener”, destacó.
Por último, dijo que “siempre en los últimos años la oposición decía que (los proyectos de presupuestos enviados al Congreso) eran de imposible cumplimiento, pero hay más que pruebas contundentes de que los últimos presupuestos han sido buenos para el país”.