Mendoza Economico

Política

Septiembre 23, 2010

Timerman: “El multilateralismo debe ser respetado no sólo verbalmente”

El canciller Héctor Timerman reafirmó ayer en Nueva York la posición del gobierno argentino sobre la “defensa de los derechos humanos” y los avances del Mercosur y la Unasur “en un proceso de integración en un multilateralismo”.

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“El multilateralismo debe ser respetado no solo verbalmente sino en los hechos”, dijo Timerman, al explicar además la situación política y económica de la Argentina.

El canciller expuso ayer en World Leader Forum, organizado por la Foreign Policy Associaton, en Nueva York.

En su discurso, el canciller recordó que “entre 1976 y 1983 Argentina sufrió la más terrible dictadura militar de su historia, que nos llevó a apartarnos del mundo y a ser víctimas de la represión, la intolerancia y una suerte de moderno oscurantismo”.

Timerman remarcó que “mi país pudo finalmente iniciar un camino democrático y pluralista, no exento de tropiezos, pero en una senda que actualmente nos ha conducido a buscar la construcción de una sociedad más equitativa, a través del desarrollo, y conviviendo y trabajando por un futuro mejor”.

En ese sentido, destacó como “uno de los logros de esta etapa de la democracia” la defensa de los Derechos Humanos “como una política de Estado que permitiera nuestra revalorización como sociedad, junto a la convivencia multicultural y religiosa”.

“Ahora en mi país los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos tienen jerarquía constitucional”, completó.

En ese marco, señaló la importancia de la acción de la Unasur en cuanto al respeto de los derechos humanos en Honduras y la importancia de que el ex presidente constitucional de ese país, Manuel Zelaya, “pueda volver libremente” al mismo.

Asismismo, destacó que el Mercosur “constituye un proceso de integración conocido en todo el mundo” y agregó que “a través de su construcción y de su evolución” permitió “no solo la reactivación del aparato productivo y comercial de la Argentina, sino, y quizás más importante, contribuyó a que fueran desapareciendo los años de desconfianzas e hipótesis de conflicto con nuestros países vecinos y hermanos”.

“Este fomento de la integración fue asimismo apuntalado por una desmilitarización y por la firma de acuerdos y el desarrollo de programas que nos permiten ahora trabajar conjuntamente con naciones como Brasil y Chile en cuestiones estratégicas, como las nucleares, energéticas o militares, lo que hubiese sido impensado poco tiempo antes y durante gobiernos no democráticos”, completó.

En ese sentido, Timerman subrayó que “después de más de dos décadas de democracia, el Cono Sur ha evolucionado de una región con fronteras nacionales altamente militarizadas, a una región donde prácticamente no hay conflicto y nuestros militares trabajan conjuntamente como fuerzas de mantenimiento de la paz en Haití”.

Por otra parte, el canciller destacó la “capacidad de la Unasur en la resolución de conflictos en la región, en cuyo marco, sostuvo la “Argentina tiene un peso diferenciado como puente entre los bloques, así como una responsabilidad institucional particular, ya que ocupa la Secretaría General de la organización”, a cargo del ex presidente Néstor Kirchner.

En otro tramo de su discurso, Timerman se refirió a la necesidad de enfrentar al “flagelo” del terrorismo internacional, el narcotráfico y los crímenes conexos, de “manera cooperativa y multilateral, desarrollando los programas internos para combatirlos, pero trabajando en conjunto y mancomunadamente para erradicarlos”.

En ese marco, destacó el “compromiso del Gobierno argentino en la lucha contra el terrorismo internacional” y ,en particular, en “la búsqueda y enjuiciamiento de los responsables de los atentados a la Embajada de Israel y de la AMIA en la Argentina”.

En ese sentido, el canciller recordó que en su último discurso ante la Asamblea General de la ONU, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner “manifestó nuestra reivindicación de justicia, y aprovechó la oportunidad para nuevamente dirigirse a la República Islámica de Irán con motivo de los ataques terroristas”.

Con todo, Timerman exhortó a la comunidad internacional a “expandir nuestros horizontes para encontrar nuevas vías de cooperación que nos permitan construir sociedades más inclusivas que debiliten la atracción hacia la violencia, que se alimenta de la pobreza y la desesperación”.

El diplomático dedicó uno de los tramos de su exposición al reclamo por que se lleve a cabo una “revisión de los organismos internacionales” que “permita una mayor participación en la toma de decisiones y en la construcción de un nuevo paradigma que incorpore los naturales cambios que se han producido desde la época de la temprana post guerra mundial”.

En ese sentido, sostuvo que “muchas de las respuestas a las innumerables crisis que hemos vivido evidentemente no han dado soluciones de largo plazo. La mayoría no ha promovido la equidad y la estabilidad, fomentando nuevos períodos de turbulencias, tanto políticas como económicas”.

Y agregó que la Argentina “promueve un sistema internacional en donde prime el consenso, la negociación y el diálogo, en donde no haya un dominio absoluto de unos pocos y en donde la cooperación sea una herramienta que brinde resultados decididamente más positivos y duraderos que la sanción”.

El canciller también se refirió al reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas, y en ese sentido, llamó a que el multilateralismo sea “respetado, no solo en la palabra y en los discursos, sino también en los hechos”.

“Es por ello que instamos -siguió Timerman- a que las decisiones emanadas de los organismos internacionales sean seguidas y respetadas” y agregó que “en este mundo moderno es inconcebible que se mantengan los colonialismos y que existan “doble estándares” y que países como el Reino Unido desoigan a la ONU y en general a toda la comunidad internacional que viene incansablemente pidiendo que se siente a discutir y negociar con la Argentina”.

A su vez, ratificó que la Argentina “no reconoce la competencia ni la jurisdicción de ninguna autoridad distinta de la suya para establecer las condiciones que permitan realizar actividades relacionadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las áreas citadas”.

En materia económica, el canciller señaló que “reconocemos que el capital es uno de los puntales, conjuntamente con el trabajo, del éxito de una Nación, es por ello que fomentamos las inversiones serias y comprometidas que aportarán para el bienestar y fortalecimiento de todos”.

Por otra parte, Timerman acusó a los denominados fondos buitre de llevar a cabo “exhaustivos esfuerzos de lobby para presionar a la Argentina a pagar los bonos que, después del default de la deuda en 2001, han comprando por apenas unos centavos”.

Y agregó que “en 2005 y nuevamente en este año, la Argentina negoció dos canjes en cuyo marco llegó a un acuerdo con los bonistas, que representa 92% de los bonos impagos. Sin embargo, los fondos buitre manifestaron su oposición a ambos canjes, ya que no estaban conformes con eso y querían más”.

“El pueblo argentino está a punto de cerrar un capítulo sombrío en la historia de una deuda que se remonta al régimen militar instaurado entre 1976 y 1983 en la Argentina”, completó.

Timerman sostuvo además que el G-20 “ha sido una respuesta inicial válida a la crisis financiera mundial”, y en ese sentido, remarcó la “especial importancia” del trabajo multilateral del organismo, que “ha incorporado una necesaria y reclamada representatividad que ha permitido democratizar el diálogo, en función de un objetivo común”.

“La Argentina, conjuntamente con Brasil y México, ha sido un activo actor que ha aportado nuevas perspectivas, es particular pronunciándose en favor de un crecimiento sustentable y equilibrado a largo plazo e introduciendo temáticas que no eran adecuadamente priorizadas por los países centrales y que por lo tanto no se encontraban en la agenda económica global”, subrayó.

En ese sentido, ejemplificó: “Insistimos en el tratamiento y la inclusión de cuestiones que son inseparables en la búsqueda de un crecimiento sustentable, como lo es la existencia del empleo digno, el combate a la pobreza, la necesidad de sostener la seguridad alimentaria, de fomentar el desarrollo de energías alternativas, de proteger el medio ambiente y combatir el cambio climático y de llevar a cabo las reformas de las instituciones y del sistema financiero”.

Asimismo, sostuvo que “las políticas exitosas aplicadas a raíz de la grave crisis y el default del período 2001-2002, han convertido a la Argentina en un actor relevante para hacer frente a la crisis internacional.

En ese sentido, detalló que “entre 2003 y 2008, el PIB creció en más del 50%, al registrar tasas medias de crecimiento anual superiores al 8%”, al tiempo que destacó la recuperación de los niveles de crecimiento en el país pasado el peor momento de la crisis mundial.

“En 2009, el impacto de la crisis mundial en la Argentina se reflejó en la desaceleración de la tasa de crecimiento, la cual registró un aumento de cerca de un punto porcentual. Sin embargo,se prevé que en 2010 el PIB aumentará más de 7%”, aseguró.

Y agregó que “la recuperación de la actividad económica se reflejó en el mercado de trabajo”, ya que, afirmó, en el segundo trimestre el 2010 “la tasa de desempleo entre la población económicamente activa cayó a 7,9%”.

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