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El ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca, Julián Domínguez, aseguró que el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA2) constituye una “oportunidad extraordinaria” para potenciar la relación con Brasil.
“En un escenario sin antecedentes desde la Segunda Guerra Mundial, el Plan Estratégico es una oportunidad extraordinaria de potencializar la convergencia con la hermana república de Brasil”, afirmó Domínguez en una cena con los asistentes al Primer Seminario Nacional del PEA2, que se realizó en Parque Norte.
“Asistimos a una enorme oportunidad” en cuanto a la posibilidad de ser proveedores de alimentos para las potencias en desarrollo, aseguró y dijo que “las diferencias (de criterios en el sector agropecuario) nos permiten superarnos a nosotros mismos”.
“El país no se puede dar el lujo de despreciar la opinión de nadie” afirmó al aludir a las disidencias de algunos sectores que no se hicieron presentes en el lanzamiento del plan.
Manifestó su deseo de lograr un “crecimiento armónico” nacional para aprovechar “la oportunidad de la década, para que no sea beneficio de unos pocos sino de todo el pueblo argentino”.
“Tenemos la oferta que el mundo necesita. Debemos dejar de ser solamente proveedores de productos primarios e industrializar nuestra producción. Salir de la cosechadora y acercarnos a la góndola”, graficó.
Habló de la necesidad de cumplir una tarea “docente” respecto de la oportunidad de ser proveedor de alimentos y aseguró que “planificar es un gran negocio, es un concepto de eficiencia en la política público-privada”, expresó.
Admitió que “nos tomamos todo el tiempo del mundo para diseñar este plan” y agregó que “luego de dos meses de trabajo, hoy no cerramos ninguna etapa, sino que sistematizamos opiniones para que todos queden representados”.
“Queremos que esto no sea una política de Estado sino un conjunto de miradas” y señaló que “el mundo nos ofrece innumerables oportunidades” para distribuirle alimentos y Argentina “está preparada” para eso.
Dijo que en el diseño del plan intervinieron 53 facultades de 55 universidades y aseguró que la idea es que represente los intereses también de los sectores vulnerables de la sociedad “para tener políticas diferentes con los que son diferentes”, dijo citando dichos de la Federación Agraria, según mencionó.
“El debate nos tiene que superar a nosotros, que no somos nada más que un instrumento”, aseguró.
Dijo que la tierra es “un recurso escaso, un valor activo” y bregó por el sistema dominal, al tiempo que volvió a citar a la Federación Agraria al decir que “el que trabaja la tierra tiene que ser propietario de ella”.
Lamentó que los colegios agrotécnicos “hayan sido abandonados” y consideró que en instituciones como ésas “se debe promover el arraigo de nuestra gente a la tierra”.
Luego de refirió al Mercosur y elogió la presencia de representantes de autoridades agropecuarias de Brasil y expresó que eso “es un claro mensaje que potencia la convergencia de que ambos países somos productores de alimentos”.
Tras su discurso inaugural y en declaraciones a los periodistas, dijo que la Argentina “debe dar un segundo salto cualitativo en su producción agrícola. No alcanza con producir 100 millones de toneladas de alimentos. Queremos llegar a los 150 millones de toneladas en los próximos seis años”, aseguró.
Al graficar la demanda del futuro dijo que “en los próximos 20 años va a haber 1.500 millones de personas más en el mundo que van a reclamar alimentos” de ahí que el país debe estar listo para ese escenario, indicó.
Sostuvo que el país busca continuamente nuevos mercados, como los casos emblemáticos de China e India al tiempo que instó a “construir un mercado de capitales que permita orientar esos activos a la industria agroalimentaria.
Dijo que luego de que este plan “tenga los primeros avances, se necesita convalidarlo en el Parlamento”.