El Presidente del INV CPN Guillermo García lo anunció en conferencia de prensa y además enfatizó un proyecto de alrededor 16 millones de dólares para la adquisición de nuevos laboratorios móviles entre otras inversiones para el Organismo.
Guillermo García informó sobre el fallo de la Cámara Federal de La Plata,
en el caso Torraga SA, por los vinos adulterados en el año 1993, que en primer lugar no hay nada nuevo con respecto a este tema. Esta sentencia forma parte de un conjunto de 25 demandas judiciales por las muertes que se produjeron en aquellos años, principalmente en Provincia de Buenos Aires. Luego siguieron las demandas civiles y esta que nos ocupa es una más de las 25 causas judiciales.
El Presidente del Organismo Nacional enfatizó que “estamos frente a un
proceso que viene de 1993 es decir que no hay nada nuevo en esto, sólo la confirmación de una sentencia de un caso”
Y consideró que ésta es una buena oportunidad para resaltar los aspectos generados a partir del caso de los vinos Mancero y Soy Cuyano, más allá de lo que sucedió, sino también por lo que se evitó y las consecuencias legales y técnicas sumadas a las medidas que se están adoptando permanentemente ya que el Organismo nacional tiene una preocupación cotidiana por este tema.
El presidente García explicó que “como primer aspecto se deber resaltar que, en aquel momento, gracias a la intervención inmediata del INV se evitaron muchas muertes y secuelas ya que se realizó una recuperación masiva de las damajuanas que estaban en el mercado”
La segunda consecuencia es que se le dio al INV la jurisdicción en materia de control de alcoholes a través de la ley 24.566 y se subsanó un vacío que existía en la fiscalización de la producción y circulación de estos productos.
La tercera es que se mejoraron los puntos de control con respecto al
tratamiento del alcohol metílico, puntualmente, explicó el presidente, se
realiza una desnaturalización en origen en las plantas que existen en las
provincias de Neuquén y Santa Fe de producción de este alcohol. Esto se realiza a través de la adición al producto de una sustancia amargante que lo hace fácilmente apreciable por el consumidor y que se debe adicionar obligatoriamente para evitar contaminación de productos que pudieran.
García comentó que “se han tomado recaudos y estamos además implementando la utilización de caudalímetros en las plantas de producción de alcohol metílico para saber con absoluta certeza el volumen producido de ese producto que además ya ha sido desnaturalizado” Y continúo enumerando que se va a obligar a la instalación de dispositivos de seguimiento satelital en los camiones que transportan metanol y además el INV está implementando un plan de contingencia ante intoxicaciones.
El presidente del INV informó que ya se está elevando a Jefatura de
Gabinete de Ministros de la Nación el trámite para iniciar un proyecto de
inversión de 16 millones de dólares que, entre varios aspectos, contempla la adquisición de tres nuevos laboratorios móviles que nos permitirán agregar controles en ruta de productos vitivinícolas y alcoholes.
El INV efectúa controles de vino desde la bodega hasta las góndolas en el mercado interno y en las exportaciones los hace en dos puntos, primero con el certificado de exportación que se emite sobre la base de análisis de muestras, es decir con un 100% de control, y luego se fiscaliza con un alto porcentaje de muestreo previo a que los productos salgan del país.
Por lo expuesto el Cont. Guillermo García consideró que, desde 1993, hasta ahora se ha realizado un enorme avance, tanto en lo legal como en lo técnico, que le permite al INV contar con mecanismos eficientes de control para darle a los consumidores la mayor seguridad sobre todos los productos que están bajo su jurisdicción.