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Una encuesta realizada en los estados de California, Colorado, La Florida y Texas, donde reside más del 60% de los latinos votantes de Estados Unidos, señaló que el tema de la inmigración se convirtió por primera vez en la principal cuestión política de los latinos.
El estudio, realizado por la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO, sus siglas en inglés), concluyó que la inmigración surgió como la principal prioridad política de los votantes latinos (27%) seguida por el desempleo (15%), la inflación (8%), la salud (7%) y por último por la educación (6%).
Para el director ejecutivo de NALEO, Arturo Vargas, estos resultados muestran que “algo ha cambiado en la actitud de los votantes latinos” con vistas a las elecciones de medio término de noviembre.
Para Vargas, esta información tiene gran relevancia si uno observa que con 47 millones de latinos viviendo en los Estados Unidos -9,7 millones de los cuales se presentaron a votar en las elecciones presidenciales de 2008- su decisión en los próximos comicios parlamentarios será “clave”.
A esta información, Vargas agrega que el 61% de los latinos registrados para votar en esos cuatro estados, aseguraron que “definitivamente” se presentarán a ejercer el sufragio en noviembre.
Para la analista política y estratega demócrata María Cardona, el hecho de que la inmigración se haya convertido en el principal factor de atención para los latinos, “significa que ha cristalizado cuán personal es el debate migratorio, la retórica anti-inmigrante y la retórica antihispana se han convertido para cada uno de nosotros”.
“La inmigración en los Estados Unidos se ha convertido en un debate extremadamente personal y ofensivo, algunas veces en la retórica utilizada no por todos los republicanos sino por muchos republicanos de la ultra derecha conservadora”, dijo.
Sin embargo, con miras a las elecciones parlamentarias y con el continuo y encendido debate sobre la ley migratoria de Arizona, la prioridad dada por los latinos al tema “es un llamado de atención” también para los demócratas.
“Sigue siendo una llamada de atención para los demócratas en términos de inmigración, porque tenemos que seguir empujando para asegurar que esto esté hecho”, alertó en referencia a la reforma migratoria que mientras no se resuelve mantiene a un sistema “quebrado”.
Si bien el principal objetivo doméstico al inicio de la administración demócrata fue la lograda reforma sanitaria y luego la financiera, los analistas coinciden que en 2010 no habrá espacio para plantear una nueva legislación migratoria, no obstante sí lo habrá en 2011.
Con miras a las elecciones de medio término y a las repercusiones que la inmigración pueda tener para el partido oficialista que actualmente lidera en el congreso, el presidente Barack Obama continúa conservando el apoyo de la mayoría de los latinos votantes.
No obstante, mientras el 61% “aprueba fuertemente” el trabajo realizado por el titular de la Casa Blanca, sólo el 12% considera lo mismo sobre el Congreso, con un 23% que desaprueba “fuertemente” el trabajo hecho por el Capitolio.