Mendoza Economico

Opinión

Junio 7, 2010

Periodismo: Recuperar el oficio

En el Día del Periodista algunas reflexiones sobre este oficio que deberiamos recuperar

por Marcelo López  - Periodista-Director de Mendoza Economico.com

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Tengo para mí que no estoy seguro de escribir esto, casi un pecado inconfesable de quien debería tener seguridad al sentarse a escribir, al menos eso es lo que se supone que debemos tener los periodistas, seguridad a la hora de escribir o hablar.
Sin embargo esta vez estoy como confundido, quizás me sienta descolocado ante tanta salutación y tanto dicho en estas horas sobre el Periodista y el Bicentenario de nuestra profesión en estas tierras –en caso de que esto sea cierto cosa que no le es-.
Pero si es cierto que es el Bicentenario de la primera publicación de estas tierras, puesta al servicio de una idea, un proyecto, una revolución incipiente. O alguien cree que La Gazeta de Mariano Moreno, era un periódico objetivo, independiente etc.etc, todos esos adjetivos que tanto gustan declamar en estos días.
Y en este punto me quiero quedar, justo este año, en que tantos espacios se rasgan las vestiduras, declamándose independientes del poder de turno –político obvio, porque del económico nadie se salva- y usan para compararse es imagen de la primera publicación rioplatense, justo una que nació al servicio –lógico, necesario, imprescindible- de una idea política, de un objetivo que todos festejamos masivamente hace horas, el primer germen de independencia de nuestra futura Nación.
Por eso y como debe ser y no debe asustarnos, necesariamente el periodismo, los medios deben estar al servicio de la difusión de las ideas, los movimientos, la discusión y el debate. Y aquí seguramente empezaremos a entremezclar periodistas, medios, empresas, empresarios, libertad de prensa, libertad de empresa y otra larga lista de etcéteras.
Justo este año el día del periodista nos llega en medio de la discusión de una imperfecta ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, llena de agujeros que deben ser arreglados vía legislativa y con discusión, pero superadora. Que tiene una virtud, abre el juego para sumar voces, y eso sea quizás lo que moleste mas en el inconsciente de muchos que usan el costado económico y político para torpedearla.
Y aquí quiero poner un punto para no entrar en ese terreno que seguramente será fértil para otras líneas y llegar a la idea que me ronda desde hace varios días. ¿Qué nos pasa a los que nos proclamamos periodistas que hemos perdido el respeto por el debate, el disenso y nosotros mismos? Permítanme en esta columna de opinión personalizar. Nunca fui corporativo y nunca lo seré, pero siempre ejercí el respeto hacia los colegas. Tengo un solo “colega” que jamás volveré a saludar, pero jamás despreciare. Aguanté a píe firme, al igual que varios de mis colegas y buenos amigos los peores tiempos del periodismo de Mendoza dónde por solo trabajar para el grupo económico contrario éramos difamados y humillados públicamente y así todo -salvo a esa persona- jamás le retire el saludo a nadie y hoy sigo tomando café con todos entendiendo que cada uno cumple una función y esta temporalmente en cada espacio que le toca ocupar.
Hoy se ve, con asombro, que los intereses políticos y económicos nos han hecho perder ese rumbo, hoy ya no nos respetamos entre los periodistas. Basta recorrer solamente en un rato los miles y miles de espacios dedicados a hablar mal de programas y publicaciones de medios públicos y privados, dejando traslucir -sobre todo en uno de los sentidos de este ida y vuelta-, que pensar distinto, buscar visiones diferentes es poco menos que denigrante. Es cierto que muchos colegas colaboran consiente o inconscientemente con esto.
En este Día del Periodista, no solo deberíamos comprometernos con seguir siendo transmisores de un bellísimo y necesario oficio, sino también con dignificarlo y ese dignificarlo significa recuperar el respeto entre nosotros, que no quiere decir no debatir o no marcarnos errores o rehuir de la necesaria crisis para crecer. Pero ese recuperar el respeto significa admitir que nuestra profesión es un trabajo, un trabajo que tiene la propiedad maravillosa de transmitir ideas, hechos, acontecimientos bajo la impronta que cada uno le pone, con ese condimento extra de la visión que cada quien puede ponerle desde su pensamiento, su conocimiento, su forma del llevar el relato de los hechos que nos tocan transmitir.
Quizás este sea el momento. Deberíamos recordar y recuperar al periodismo como oficio, ese que se transmitía de uno en uno, de redacción en redacción, sin tantas alharacas, estrellatos ni prebendas. Quizás sea el momento de dejar de lado tantas opiniones de sermón y recuperar la sana intención de transmitir los hechos desde la óptica particular que le puede poner cada escriba o relator. Es una tarea difícil, cierto, porque hemos avanzado mucho en el camino inverso.
Y deberíamos formularnos una pregunta y compartirla con los dueños de los medios. A lo mejor la gente no se aleja de los periódicos, los noticieros y las noticias porque no les interesen sino porque hemos dejado de contarle lo que pasa para contarle lo que pensamos o lo que queremos que piense que pasa quien nos lee o nos escucha. Ejemplos sobran ¿no les parece?

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Comentarios

  1. Me parece magnifica esta nota, tal ves porque me toca de cerca. Soy estudiante de comunicación y entre a esta carrera queriendo ser periodista, veo que es una profesión hermosa aunque muchos se hayan ocupado de manosearla.
    Ultimamente leia una reflexión de Jorge Ricardo Masetti que decía “el periodismo es objetivo pero imparcial” y me pareció tan marvillosa, objetivo se refiere a la busqueda de fuentes que realizan los periodistas para confirmar sus noticias (hecho que algunas veces falla)e imparcial porque situa al periodista con un sujeto inmerso en un contexto socio cultural. Me pareció interesante el hecho de tomar al periodista como humano, tal ves muchos se hayan olvidado de que somos eso y que también tenemos intereses y pensamientos. No somos seres perfectos que podemos decir lo que sucede de forma neutral. Pero tenemos el deber de no mesclar nuestras opiniones en nuestro trabajo.
    Amo esta profesión y ojala se produzca un cambio.

    andrea

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