El presidente electo de Chile, Sebastián Piñera, anticipó que formará “un gobierno de unidad nacional” que “fortalecerá la red de protección social”
Al hablar ante una multitud reunida frente al hotel del centro de Santiago donde había instalado su comando electoral, Piñera se comprometió a “gobernar para todos los chilenos con el compromiso, cariño y dedicación muy especial por los más humildes y la clase media que tanto lo necesita” y subrayó que “así va a ser el gobierno del Bicentenario”.
Acompañado sólo por su esposa Cecilia Morel y sus hijos, el mandatario electo dijo a la Concertación gobernante que también necesitará “una muy buena posición” y les garantizó “actuar con respeto y buena voluntad, y pedirles que actúen con firmeza pero con lealtad, que fiscalicen con rigor pero con una actitud constructiva”.
Piñera agradeció y reconoció “lo mucho bueno que han hecho los gobiernos de la Concertación durante los últimos 20 años”, pero señaló que “el cambio, el futuro, la esperanza ha llegado porque así lo ha querido una mayoría de los chilenos”.
Agregó al respecto que no se propone “hacer tabla rasa del pasado ni de la obra que muchos chilenos han construido en los últimos años, sino una oportunidad para iniciar esta nueva etapa como país”.
Con el fondo de una gran bandera chilena, el presidente electo se comprometió a gobernar “con los mejores, los más preparados, más honestos, con mayor vocación del servicio público y cercanos a la gente” para recuperar “la cultura de hacer las cosas bien”.
Subrayó que los chilenos le dieron hoy “una oportunidad para recuperar nuestra debilitada capacidad de crecimiento y de creación de empleo, para empezar a ganarle la batalla a la delincuencia y el narcotráfico, para mejorar no en palabra y discursos sino en la realidad la calidad de la salud y la educación”.
“Vamos a hacer un gobierno de unidad nacional, un gobierno que va a derribar los muros que nos dividen y construir los puentes que nos van a unir en el futuro”, recalcó Piñera.
Un rato antes, en su primera aparición pública junto al candidato oficialista Eduardo Frei, Piñera había señalado que Chile “necesita hoy más que nunca unidad” porque los problemas que enfrenta “son muy grandes”.
Junto a su competidor derrotado hoy, que fue a saludarlo a la sede de su comando electoral, Piñera reivindicó “lo que fue la democracia de los acuerdos” en los primeros años tras la recuperación de la vida constitucional, cuando ambos eran senadores.
“Para tener un buen país necesitamos no sólo un buen gobierno sino también una buena oposición, y estoy seguro de que con Eduardo compartimos un profundo amor por Chile”, señaló Piñera.
“Vamos a tener una oposición leal, que nos va a fiscalizar con rigor, pero que va a ser constructiva”, dijo.
En cumplimiento de una tradición de la política chilena, Frei llegó pasadas las 20.30 al comando electoral de Piñera y los dos, juntos y acompañados además por sus esposas, se presentaron ante los periodistas y los cientos de militantes que colmaban el lugar.
Frei dijo entonces que “un nuevo gobierno abre nuevas expectativas y esperanzas para el pueblo” y deseó éxito a Piñera “porque si le va bien, le irá bien a todo Chile”.