El presidente de General Motors (GM) en Norteamérica, Mark Reuss, aseguró que el principal objetivo de la compañía es pagar los préstamos proporcionados por las autoridades norteamericanas al fabricante y reafirmó que este mes se realizará el primer reembolso.
Reuss y Susan Docherty, vicepresidenta de Ventas de GM, señalaron durante una conferencia de prensa telefónica que Ed Whitacre, presidente del Consejo de Administración y consejero delegado en funciones de GM, ha inyectado un nuevo sentido de responsabilidad en la empresa. Whitacre se ha convertido en el hombre fuerte de GM tras la inesperada renuncia la semana pasada del consejero delegado, Fritz Henderson.
“Necesitamos devolver el dinero que hemos prestado y creo que todo el mundo en esta compañía quiere hacerlo de forma desesperada”, afirmó Reuss, quien reconoció que ésa es la prioridad de Whitacre.
GM recibió alrededor de 60.000 millones de dólares de las autoridades de los EE.UU. y Canadá para garantizar su supervivencia, aunque la mayoría de ese dinero se ha convertido en acciones de la compañía. General Motors dijo que este mes devolverá unos u$s1.200 millones de los 6.700 millones que debe a Washington y a Ottawa.
Reuss, quien fue nombrado presidente de GM en Norteamérica tras la salida de Henderson, también repitió en varias ocasiones que uno de los principales objetivos del nuevo cuerpo directivo “es que la gente de este país esté orgullosa de General Motors, sus empleados y sus concesionarios”.
Por último, Reuss, hijo de un antiguo presidente de GM y quien hasta hace poco estaba a cargo de la filial de la empresa en Australia, aseguró que no tienen planeado nuevos recortes laborales.