El vicepresidente, Julio Cobos recibió el documento la “Argentina Posible”, elaborado por el grupo de 22 intelectuales que conforma el Foro del Bicentenario. Este espacio de debate, generado en el 2005, busca el consenso para vislumbrar un futuro para el país a casi 200 años de la gesta de Mayo de 1810, con vista a un gran Acuerdo del Bicentenario.
“Lograr los mínimos acuerdos para seguir adelante sería lo mejor que le podría pasar a la Argentina para la conmemoración del Bicentenario, más allá de la organización de actos celebratorios”, le comentó Cobos al grupo de intelectuales que le presentaron el documento.
En la reunión, desarrollada en el Salón Gris del Senado, estuvieron presentes: Avelino Porto, Gerardo Ancarola, René Balestra, Felipe de la Balze, María Angélica Gelli, Mariano Grondona, Alieto Guadagni, Rosendo Fraga, Mario Mariscotti, José Enrique Miguens, Carlos Ortíz de Rozas, Abel Posse, María Sáenz Quesada, Horacio Sanguinetti y Juan José Sebrelli.
En tal sentido el vicepresidente, Julio Cobos se comprometió a hacer llegar el documento a todos los senadores y en especial a la Comisión Bicameral del Bicentenario. “En estos puntos estamos todos de acuerdo. Son los mínimos principios que se necesitan para seguir adelante”, señaló el presidente de Senado y agregó “de todas formas, tendríamos que pasar cada reflexión a propuestas concretas. De esta manera podremos establecer acuerdos comunes y dejar de discutirlos con los cambios de gobierno”.
Sobre el final del encuentro, Avelino Porto comentó: “Hace cuatro años que venimos trabajando un grupo de 22 representantes del mundo intelectual con distintas formaciones políticas. Hemos elaborado este documento a través del tiempo tratando de conseguir un consenso, que no es fácil. Ahora nos resta la difusión que hoy se corona con esta reunión en el Senado. Continuaremos luego con la Cámara de Diputados, el presidente de la Corte Suprema y finalmente con la presidenta de la Nación”.
“A partir de ahora, como consecuencia de nuestra conversación con el ingeniero Cobos se pone en funcionamiento un plan, que él ha definido con mucha claridad, de carácter práctico. Las ideas hay que bajarlas a proyectos concretos” expresó Porto.
Ellos se definen como “un grupo de hombres y mujeres venidos de diferentes espacios, sin compromisos partidiarios pero con una entrañable adhesión al sistema de la república democrática, al pluralismo bien entendido y a la fuerte convicción de que son necesarios debates amplios y profundos sobre el país que aspiramos a construir y disfrutar en nuestro próximo bicentenario”.
LOS 10 PRINICIPIOS
El “Gran Acuerdo del Bicentenario” consiste en un decálogo de diez principios que permitirían alcanzar una república con “mejores instituciones, más libertad, progreso económico y realización personal para todos”. Entre estos puntos se encuentran:
1. Vivir reconciliados en un proyecto común de coexistencia política. Respetar plenamente la Constitución y el Estado de Derecho. Rechazar todo proyecto hegemónico y desechar el sectarismo y la intolerancia.
2. Administrar el Estado con decencia y en función del bien común. Debe ser profesional y transparente, con funcionarios que ingresen por concurso, y promovidos por sus méritos.
3. Asegurar la independencia de poderes. Los órganos de control deben cumplir sus responsabilidades sin condicionamientos. Asegurar la plena libertad de prensa y el amplio debate público.
4. Garantizar el control de la igualdad de oportunidades en las elecciones. Fortalecer los partidos políticos. Regular en forma ecuánime la distribución de los recursos del Estado. Garantizar la neutralidad del Estado en el proceso electoral. Rechazar como indigna la manipulación de la pobreza con fines electorales.
5. Reducir la pobreza y la exclusión con medidas profundas, que estimulen la creación de trabajo y generen oportunidades de ascenso social.
6. Avanzar hacia una comunidad segura, libre de amenazas, respetuosa con el prójimo. Enseñar a obedecer la ley, combatir la delincuencia y garantizar los derechos de los habitantes.
7. Elevar la calidad de vida, proteger la salud, defender y promover nuestro patrimonio cultural y natural, y preservar el medio ambiente. Restablecer, para todos los argentinos que hayan aportado al sistema de previsión social, una jubilación que garantice los derechos adquiridos.
8. Sostener un sistema educativo orientado hacia la excelencia y la integración social. Valorar el conocimiento, la tecnología y la ciencia. Más escuelas, más horas de clase, docentes bien pagos y mejor entrenados.
9. La economía debe ser libre e integrada al mundo. El sector privado tiene que ocuparse de producir. El Estado debe actuar con prudencia fiscal, defender al consumidor, promover la competencia, regular los servicios públicos, proveer estadísticas confiables e incentivar las fuerzas creativas de la sociedad. Respetar la fe pública y los contratos.
10. Recuperar su prestigio, influencia y credibilidad internacional. La política internacional debe asumirse como una política de Estado que interprete, sin partidismos y con consenso interior, los intereses estratégicos de la Argentina en el mundo.