La Organización Internacional del Trabajo estimó que la prolongación de estímulos fiscales aumentaría el empleo a nivel mundial 7 por ciento el año próximo.
La conclusión surgió del estudio ´Informe sobre el trabajo en el mundo 2009: Crisis mundial del empleo y perspectivas´, detalló la agencia Europa Press.
Según los datos analizados, en los países con un alto Producto Interno Bruto (PIB) per cápita el empleo no volverá a los niveles anteriores de la crisis hasta 2013, “a menos que se tomen medidas más decisivas para estimular el empleo”.
En cambio, se estima, en los países emergentes el trabajo “podría comenzar a recuperarse a partir de 2010, pero no alcanzará los niveles anteriores a la crisis antes de 2011″.
El estudio afirma que los estímulos incrementarán el gasto público a corto plazo pero también brindarán beneficios en términos laborales que permitirán un retorno de la deuda pública a los niveles anteriores a la crisis, en el mediano plazo.
“Reintegrar a las personas desempleadas en tareas productivas sería menos costoso que emprender acciones tardías”, agrega.
El informe añade que imponer un precio a las emisiones de óxido de carbono (CO2) -medida que se discute en la Cumbre de Copenhague- y utilizar esos ingresos para reducir los impuestos al trabajo haría aumentar el empleo 0,5% hasta 2014.
Esto equivaldría a generar más de 14,3 millones de nuevos empleos a nivel mundial.