El Ministerio de Agricultura estimó que la superficie de cultivo de soja de 2010 será 2,8% superior a la de la campaña 2008/2009. De este modo, bajaron en 500.000 hectáreas las previsiones privadas y las situó en 18.500.000 hectáreas.
De todos modos, si la previsión oficial se concreta, se obtendría un “nuevo récord histórico” para el cultivo de esa oleaginosa. El informe destacó que el avance de siembra a la fecha es de 27% de las coberturas y, como en el resto de los cultivos de cosecha gruesa, se observan atrasos, aunque de menor importancia.
La demora está originada por las escasas precipitaciones y la falta de reservas hídricas en el perfil del suelo. Esto provocó una paralización de la siembra en muchas regiones del país.
Días atrás, el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires reafirmó la tendencia de 19 millones de hectáreas para la soja debido a la existencia de mayores precipitaciones.
SIEMBRA. En lo referido al maíz, el organismo oficial sostuvo una intención en el área a sembrarse de grano y forraje que se ubicaría en 3,06 millones de hectáreas, con reducciones en casi la totalidad de las zonas productoras.
De esta forma, la disminución del área implantada respecto del año anterior sería de 12,3 por ciento. El avance de la siembra a nivel nacional alcanzaría al 61%, con un atraso de 11 puntos porcentuales respecto del ciclo anterior.
CEREALES. Respecto de la cosecha fina, los técnicos de Agricultura pronostican a la fecha, en el caso del trigo, una superficie implantada de 3,1 millones de hectáreas, lo que equivale a una disminución de 34,5% con relación al ciclo precedente, y una producción aproximada de 7 millones de toneladas.
Esto se debe a la escasez de lluvias en importantes zonas productoras, tales como las regiones sur, sudoeste y oeste bonaerenses; en casi la totalidad de la provincia de Córdoba; norte de Santa Fe; en todo el territorio de La Pampa y San Luis, unida a la falta de humedad en el perfil edáfico, comprometen seriamente el resultado final de la cosecha fina.
HELADAS. A este fenómeno climático se sumaron hacia fines de octubre y los primeros días de noviembre la aparición de heladas tardías, fuertes vientos y tormentas acompañados de granizo, que complicaron aún más el panorama para los productores de distintas zonas.
Similares condiciones golpearían a la cebada cervecera, cereal para el que se estima una reducción en el área sembrada del orden de 15,1%, ya que la presente campaña no superaría las 500.000 hectáreas.
FAO PREVÉ BUENOS PRECIOS EN COMMODITIES
La Cumbre Mundial sobre la Seguridad Alimentaria, organizada en Roma por la FAO (organismo de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), que finalizó la semana pasada, vaticinó que los precios de los commodities pueden catapultarse.
El aumento estaría dado por el incremento de la demanda de los commodities hasta superar niveles actuales y llegar al récord en 2011. Este crecimiento, advierten los especialistas, generará importantes riesgos para el abastecimiento de alimentos en los países menos desarrollados, con potenciales conflictos sociales.
La reactivación de la economía mundial impulsará fuertemente la demanda, aunque los analistas esperan un regreso a los precios del año pasado y fuertes movimientos especulativos.
Entre los temores que se evalúan está que se desate una crisis alimentaria con manifestaciones y conflictos sociales.
“La recuperación de la actividad económica nos llevará nuevamente al punto de partida”, alertó el director general de la FAO, Jacques Diouf.
Informes publicados por la FAO indican que la producción mundial de cereales alcanzará los 2,2 billones de toneladas en 2009, por encima de las previsiones publicadas a mediados de este año.
Los stocks globales se incrementarán hasta alcanzar los máximos de 2002.
El arroz puede servir de medida de lo que podría suceder en los próximos meses para el resto de los productos básicos. El precio de la tonelada de arroz pasó de u$s420 a u$s470, con un alza de u$s50 en tan sólo diez días. La razón de este salto se debe a la sequía que afecta a la India, país productor que está comenzando a importar arroz.