El titular del Palacio de Hacienda rechazó versiones sobre el pago con un bono al Club de París y recalcó que la Argentina seguirá reclamando cambios en el Fondo Monetario Internacional.
El ministro de Economía, Amado Boudou, aseguró que el Gobierno argentino “no va a llevar adelante ningún plan de ajuste” y desmintió que se vaya a pedir asistencia financiera al Fondo Monetario Internacional (FMI).
El funcionario anticipó que “a pedido de la Argentina y Brasil”, dentro del Grupo de los Veinte (G-20) se trabaja “en un documento que ubica al FMI exclusivamente como un organismo técnico”, dado que no debe “ni monitorear ni dar consejos respecto de las políticas económicas de cada uno de los países”.
Boudou realizó declaraciones durante una conferencia de prensa realizada en la Sala William Dunbar, del Hotel Fairmont, en Escocia, donde los ministros y presidentes de los bancos centrales del G-20 se reunieron por primera vez desde que en septiembre los jefes de Estado apoyaron la idea de paliar los desequilibrios económicos globales.
En ese marco, el titular del Palacio de Hacienda remarcó que la Argentina “es parte del Fondo Monetario Internacional y trata que su voz sea escuchada dentro del organismo”. Al respecto, ratificó que el FMI no debe “ni monitorear ni dar consejos respecto a las políticas económicas de cada uno de los países”, por lo que “el país va a continuar trabajando para que los cambios en el Fondo se sigan llevando adelante”.
“Hay una visión compartida de que el FMI, tal como estaba, no servía para nada”, resaltó Boudou, que agregó que ahora se trata de “un foro donde se discuten las políticas y reconocen las diversidades de los países”. El funcionario consideró que hablar del FMI “tiene ribetes futbolísticos, pero es importante recordar que en los últimos treinta años las políticas del FMI han fracasado una y otra vez”. “Creemos que durante la presidencia de Strauss-Kahn se impulsarán cambios muy importantes”, opinó.
El ministro reiteró que en la agenda del Gobierno, “el G-20 es un tema mucho más importante y trascendente que el FMI, ya que estamos discutiendo las nuevas perspectivas de las finanzas internacionales, entre otras cuestiones”.
También indicó que percibe “con mucho entusiasmo cómo se está avanzando para ponerle punto final a los paraísos fiscales y el debate que existe en cuanto a la acumulación de reservas, que genera distintas visiones”.
En cuanto a la reinserción argentina en los mercados internacionales, desmintió una versión aparecida en un matutino porteño, y destacó que “no analizamos la emisión de un bono para el Club de París, pero sí pensamos en una solución de mercado”.
En el transcurso del encuentro del G-20 también se pudo escuchar al titular del Banco Central de la República Argentina, Martín Redrado, que adelantó en declaraciones periodísticas que “estamos evaluando un crecimiento de al menos 3% el año próximo”. “La economía está respondiendo bien a la política monetaria y fiscal y los precios de los alimentos están altos”, sostuvo el titular de la entidad rectora del sistema bancario argentino.
En tanto, el titular del Palacio de Hacienda añadió a ese respecto que “se emitirá un bono para los mercados internacionales durante el primer trimestre del año que viene”.
El G-20 tiene prevista la realización de dos cumbres presidenciales el año próximo, una en junio, en la que la sede será Canadá, y otra en noviembre, a realizarse en Corea del Sur.