Mendoza Economico

Opinión

Octubre 12, 2009

Cobos, los petisos y el sentido común que no ayuda

De como Cobos se pierde en el sentido común y hasta su propia tropa empieza a advertirlo

por Marcelo López  - Periodista, Director de Mendoza economico.com, Radium FM

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El Petiso es aguerrido, medio pit bull de la política, hace años mordió la ambición de poder y no la larga.
Es cierto también que tiene una dosis importante de Maquiavelo, una especie de Principe del desierto que no trepida en talar a sus enemigos aunque se parezcan a sus padres.
Pero es cierto que eso también le da una especie de poder para definir cosas que otros no se animan o callan.
En las últimas horas muchos colegas porteños y locales gastaron tinta y saliva a raudales para intentar avisar que a Cobos se le venía la noche. Corrientes, ley de servicios audiovisuales, Binner, Duhalde, todas las plagas de Egipto juntas para esmerilar la figura del Gran Salvador del Sentido Común, precisamente el que no debería aplicar nadie que quiera ser Dirigente (así con mayúsculas).
Pero en todos esos análisis de las últimas horas faltaba el factor principal, ese que Alfredo Cornejo no tuvo empacho en poner sobre la mesa, el propio jefe, Julio Cesar Cobos.
Cornejo adornadito entre flores de elogios al vice le dijo a un medio colega la verdad de la milanesa política “Cobos ni manda ni deja mandar”. Chupate esa mandarina habra pensado más de uno.

La verdad es que el Petiso se calzó el funyi arrabalero, que le quedó del Festival San Vicente Tango, acomodo el facón y cansado de que Cobos le haga mimos a Biffi, a Giner, a Sanz, a Montero, a Jaliff y a él y a todo el que pase salió a Marcar la cancha.
Y no sería extraño que en las próximas horas recurra a su amigo y compadre de travesuras políticas Mario Adaro, para terminar de marcar la cancha y avisar que si lo joden mucho, como Fayad, el también es capaz de cortarse solo.
Pero volvamos a Cobos. Cornejo desnudo la realidad del vicepresidente, le puso nombre y apellido al verdadero problema del vicepresidente a la hora de construir estructuras de poder y que es precisamente lo que lo beneficia con la gente el sentido común.
La construcción política, de poder político debe mantenerse alejada del sentido común, porque es precisamente de lo que carece la política. Es cierto puede parecer una paradoja, porque si la gente le reclama sentido común a los políticos para que se parezcan a los electores como se entiende que no se pueda usar para la construcción política,
Sin dudas esto puede resultar interesante, es que la lógica de la política no es la misma del poder. Por qué, simplemente porque la política como tantas otras actividades se profesionalizó, entonces adquiere componentes impensados a la sociedad.
Entonces cómo sobrevivir, alguno tendría la tentación de decir “siendo peronista”, pero la realidad es que la forma de sobrevivir es simple de escribir pero difícil de concretar, para una personalidad como la del vicepresidente.
Le alcanzó para gobernar Mendoza, le alcanzo para colocarse bajo el ala de Nestor Kirchner y consumar un ascenso de categoría histórico para la política mendocina, pero cuando tuvo que comenzar a transitar el camino del verdadero poder comenzaron la complicaciones.
Cómo escuchar a la gente, aplicar lo que piensa esa entelequia bautizada calle y no despertar el fantasma dormido del demonio del poder.
Allí es dónde se necesita conducir, tomar decisiones, elegir, laudar y si hace falta ordenar y allí falla Cobos y Cornejo que no es tonto se lo advierte, le dice con todas las letras que el poder se ejerce o se pierde.
Pero paradójicamente Cobos cuenta con un aliado impensable, Celso Jaque, que tiene el mismo sindrome de Cobos, no sabe que hacer con el poder. Así Mendoza está sin conductor, perdida, buscando su rumbo, como auto de carreras en la ruta de noche, sin luces y sin saber andar despacio. Y de esa combinación se sabe cuál es el resultado.

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