Ni oficialismo ni oposión aciertan a conducir un proceso cambio y crecimiento en Mendoza
Por estos días, sin caer en generalizaciones banales, vivimos como una especie de soledad elocuente. La soledad de la conducción política llegó a un extremo preocupante y peligroso.
Unos por mucho y otros por poco lo cierto es que nadie conduce.
Veamos:
Si excluimos las últimas 48 horas del gobernador, en donde rompió el silencio de una forma que también es dable de análisis y discusión, durante largos días los dos lideres políticos de la provincia estuvieron ausentes, borrados, inexistentes, pero con una cosa en común el silencio, y la falta de orden de su tropa.
Por un lado esta el caso del gobernador que, a pesar del cambio de actitud de la últimas horas de mostrarse proactivo, charlatán con la prensa y de recorrida por Mendoza, sigue sin tomar decisiones de fondo. La sensación, es cierto prematura, es que Celso Jaque salió a la calle para desde la foto y las declaraciones tapar la inacción y las internas permanentes del gabinete, mientras prolonga la definición de cambios y modificaciones para encarar sus últimos dos años de gestión.
Si faltaba una comprobación de esto es que los cambios se estiran no solo por el estilo del malargüino de esperar que los hechos no estén en boca de todos para consumarlos, sino además por la interna intra gubernamental.
Hoy por lo menos hay dos ideas de modificaciones de la ley de Ministerios que no encuentran consenso y como si esto fuera poco funcionarios hasta hace poco dóciles, amenazan por los medios y con llamados telefónicos de romper el silencio y la docilidad si son dejados de lados, se le recorta poder o se los cambia de área.
Así en ese clima es difícil conducir y mucho menos trazar políticas de Estado pensando en una Mendoza del futuro.
Qué pasa en la oposición, en quines fueron premiados con el voto de los mendocinos hace apenas 90 días. Lo mismo que en el oficialismo pero este caso por tener mucho.
Los hombres de Julio Cobos o del radicalismo, por que esta claro que no son lo mismo, no aciertan tampoco a fijar estrategias conjuntas. La desaparición de Julio Cobos como conductor del proceso de unión o de consolidación de la victoria en tierras mendocinas deparó una debacle interesante. En ese espectro fantasmagórico que es esa laxa unión entre radicales, ex radicales y cobistas, todos creen ser representantes de la voz de Cobos porque Cobos se maneja como ese manejo en hace horas en Corrientes, apoyó a uno en la primera vuelta, pero en la segunda vuelta se borró viendo que los dos eran radicales y que los dos podían ser potenciales aliados en su construcción 2011.
En Mendoza pasa lo mismo, bendice a todos, saluda a todos y el lema parece ser “después vemos”. Pero en ese proceso de construcción alocada en el cual se ha embarcado se ha olvidado de su cuna, del lugar y los ciudadanos que le “abrieron la puerta para ir a jugar” en las grandes ligas.
Paradójicamente si esto no cambia pronto Mendoza, la siempre respetada por la institucionalidad, puede entrar al Bicentario, en la peor situación de su historia, abandonada de contenidos y dirigentes, con los mendocinos en la pasmosa soledad a la intemperie sin el manto protector de eso que siempre creímos que fuimos.
Felicitaciones por la síntesis! entre tantas perosnas que pensamos lo mismo que Marcelo y con pocas herramientas para hacer el resumen que él hace en esta nota.
Ing. Norma B. LimaJaque debe pensar un poco más que el cargo para el cual fue electo no sólo implica gobernar. Le imppone asegurar la gobernabilidad y el liderazgo; garantizando el funcionamiento pleno de las instituciones. Esto último nomás le consumió un año. El olvido crítico del Licenciado Jaque fueron los recursos humanos que iban a llevar a adelante su gran plan. En Harvard eso lo enseñan igual que aquí.