El gobernador no tomo decisiones y generó mñas enojo en el PJ y la Legislatura
El gobernador Celso Jaque mantuvo un silencio extremo con la sociedad, no dio declaraciones en medio de la más profunda crisis de su gobierno, no le atiende el teléfono a varios de sus ministros, ni a intendentes, ni a las principales espadas del justicialismo en la Legislatura.
Ayer el Gobierno dio una nueva muestra de su profunda desorientación, mientras algunos ministros dejaban trascender la convocatoria a un diálogo social con distintos actores de la sociedad, otros ministros se negaban a reconocerlo y el gobernador convocaba casi en secreto a quines hasta hace horas acusaba de criticarlo por culpa de la ley de medios.
En efecto el Gobierno decidió en la jornada de ayer no respaldarse en sus aliados políticos, ni en la sociedad sino recibir casi en secreto, para una charla off the record, a tres periodistas de Mendoza, mientras legisladores, intendentes, ministros y sociedad siguen esparando acciones concretas de gobierno.
Mientras los rumores sobre posibles cambios y reestructuraciones siguen a la orden del día pero las decisiones parecen haber entrado en el típico freezer en el cual caen todas las posibles decisiones del gobernador una vez que se filtran en los medios.
Una alta fuente legislativa del Pj, confirmó anoche a Mendoza Económico, no solo que no sabía nada del posible acuerdo social, sino que tampoco entendía las estrategias del gobierno. “Nos pasamos el fin de semana acusando a los medios y a los periodistas de que eran los culpables porque tenían orden de pegarnos por la ley de medios y el lunes los convocan antes que a nadie, en secreto y a hablar no sabemos de qué. Así será imposible construir consensos o ordenar el partido. Cómo le explicas a los legisladores y al partido que después de la semana que pasó prefiere juntarse con tres periodistas, uno o de los cuales dos nos viven tratando de inútiles y no con quienes bancamos el gobierno a costa de todo en la Legislatura o en los barrios”.
Con este panorama el Gobierno enfrenta el segundo día de la semana, sin definiciones, con la crisis si soluciones, un gabinete partido sumido en una interna feroz y zancadillas diarias entre ellos y una Mendoza que mira absorta como ni oficialismo, ni oposición aciertan a encarrilar un futuro.