El presidente brasileño dijo que el Ejecutivo que encabeza busca garantizar de esa manera la actividad del mercado interno. “Cuando el pueblo puede comprar más tenemos más certeza de que la economía va a seguir creciendo”, afirmó.
Las declaraciones del mandatario brasileño fueron citadas por la agencia Ansa.
Según el gobierno, Brasil superó la recesión que afectó al país durante 6 meses gracias a la demanda del mercado interno, alentada a través de programas sociales y créditos al consumo de las clases medias y bajas.
El partido Demócrata sostuvo que el gobierno adoptó una “medida electoralista” ante los comicios presidenciales de 2010, al aumentar la semana pasada en un 9,6 por ciento el importe de la Bolsa Familia.
El programa federal distribuye hasta 106 dólares a unos 11 millones de familias humildes. Lula da Silva, quien el viernes llamó “imbéciles” a los opositores que cuestionaron la medida, dijo hoy que “el reajuste hace justicia con la parte más carente de la población para que la gente pueda tener más poder de compra, pueda acceder a más alimentos”.
En 2008 la referida Bolsa significó una erogación de 5.800 millones de dólares.
Opositores al gobierno también objetaron la ampliación del número de familias beneficiadas (se estima que en 2010 pueden ser más de 12 millones), pues eso crea dependencia de un programa “asistencialista”, señalaron.