Thomas Shannon, subsecretario para Asunto Hemisféricos del Departamento de Estado, sostuvo que Venezuela, Bolivia y Ecuador “han cambiado de maneras significativas e históricas”. “Tenemos que asegurarnos de que nuestro diálogo respete esos cambios internos”, agregó.
Estados Unidos “debe mostrar respeto” por los cambios que dieron en Venezuela, Bolivia y Ecuador al establecer el diálogo con esos países sudamericanos, dijo hoy el responsable de la política de Washington para América latina, Thomas Shannon.
“Estos países han cambiado de maneras significativas e históricas, hay nuevos liderazgos, nuevos sectores de la sociedad (que) tienen voces significativas, y tenemos que tomar eso en cuenta”, reflexionó Shannon, durante la conferencia anual del Consejo de las Américas que tiene lugar en Washington.
El diplomático, que será reemplazado por el chileno-estadounidense Arturo Valenzuela cuando el senado estadounidense apruebe su designación, sostuvo que “tenemos que asegurarnos de que nuestro diálogo respete esos cambios internos”, informó la Agencia Boliviana de Información (ABI).
Shannon, ex miembro de la Agencia de Inteligencia de Estados Unidos y cerebro detrás de la política exterior de Washington con respecto al Cono Sur, destacó que en la reciente Cumbre de las Américas, en Trinidad y Tobago, el presidente Barack Obama logró dar “pasos importantes” en cuanto a las relaciones con Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Las relaciones con esos tres países, después de la expulsión de los embajadores de Estados Unidos en La Paz y Caracas, así como de miembros de la representación diplomática de Washington en Quito, durante el gobierno de George W. Bush, atraviesan una de las etapas de mayor tensión.
En ese marco, Shannon destacó, no obstante, que las relaciones con La Paz, Caracas y Quito “son diferentes” ahora, presentan “retos distintos” y serán acometidas de manera diferenciada.
Con Venezuela, recordó que se llegó al acuerdo de comenzar la negociación para volver a colocar a los embajadores en Caracas y Washington, ausentes desde septiembre de 2008, cuando el gobierno del presidente Hugo Chávez expulsó al diplomático estadounidense en solidaridad con Bolivia, que tomó la misma medida.
La Paz expulsó al embajador estadounidense, Phillip Goldberg, bajo acusación de conspiración y Washington, en reciprocidad, echó al embajador Gustavo Guzmán y suspendió las preferencias arancelarias para manufacturas, mobiliarios y joyas bolivianas.
“Tenemos que ser creativos” en cuanto a Bolivia, adonde “sería deseable que pronto pudiera ir una comisión estadounidense para estudiar las maneras de recomponer las relaciones”, dijo Shannon.
A principios de mayo La Paz confirmó que Bolivia y Estados Unidos trabajan una agenda para mejorar las relaciones entre ambos países con dignidad y soberanía.
Shannon señaló que, en cuanto a Ecuador, se han verificado conversaciones en la cumbre de Puerto España, donde se demostró que “tenemos más en común que diferencias”.
El funcionario estadounidense agregó que Washington espera poder “clarificar algunas de las preocupaciones que llevaron a la expulsión de dos diplomáticos” estadounidenses de Quito.