El grupo automovilístico italiano Fiat confirmó el anuncio hecho público por la estadounidense Chrysler de que ambas empresas han alcanzado un acuerdo final para formar una alianza en el sector. Antes, Barack Obama le había dado un ultimátum a la compañía: había puesto como condición para la concesión de más créditos públicos a Chrysler para su reestructuración el acuerdo con la marca italiana.
Tras el ultimátum de Barack Obama, Chrysler alcanzó ayer un acuerdo definitivo con Fiat para formar una alianza global con la ayuda del Tesoro Estadounidense. Cabe recordar que Obama había puesto como condición para la concesión de más créditos públicos a la compañía para su reestructuración el acuerdo con la marca italiana.
Así lo confirmó el presidente de la firma de Detroit, Bob Nardelli, mediante un comunicado en el que aseguró que “Chrysler, Fiat y Cerberus han alcanzado un acuerdo sobre el marco de la alianza global, apoyado por el Departamento del Tesoro”.
Por su parte, el grupo automovilístico italiano Fiat confirmó el anuncio hecho público por la estadounidense Chrysler de que ambas empresas han alcanzado un acuerdo final para formar una alianza en el sector, según precisó a Efe un portavoz de la empresa con base en Turín.
Sin embargo, la fuente no pudo confirmar el porcentaje de la compañía estadounidense que poseerá FIAT una vez se cumpla lo acordado, ya que esto depende de “los acontecimientos de las próximas cuatro semanas”
Cuando se hizo público el pacto provisional, el pasado 20 de enero, se informó de que Fiat se haría con el 35% de la empresa estadounidense.
Según el acuerdo, el grupo industrial turinés transferirá a Chrysler “tecnología” en forma de “cuatro plataformas, dos motores y dos transmisiones”, valorada en “entre 8.000 y 10.000 millones de dólares”.
Fiat conseguirá una parte de la compañía estadounidense y el “acceso a la red de distribución de Chrysler” en Norteamérica, y ambas compañías compartirán “la compra de componentes”, lo que redundará en una bajada de costes.
Después de que la firma de Detroit confirmara hoy por la tarde el acuerdo final, Fiat hizo público un comunicado en el que se asegura que el pacto hará de Chrysler “una compañía más fuerte en términos financieros”, que ayudará a “mantener empleos estadounidenses” y que acelerará los esfuerzos de la firma “para producir vehículos con un consumo de combustible eficiente”.
El comunicado de Fiat termina asegurando que el pacto entre ambas compañías asigna “la prioridad correcta a la devolución de los fondos pagados por el contribuyente estadounidense”.
Chrysler, cuyo máximo accionista es el fondo de inversión Cerberus, afirmó que la alianza con la compañía transalpina no sólo ayudará a devolver más pronto el dinero recibido por parte del gobierno estadounidense, sino que dará más fuerza a la compañía para crear y preservar puestos de trabajo en Estados Unidos.
Con esta alianza, la Administración Obama podría invertir otros US$6.000 millones en Chrysler para evitar su colapso.
Cabe recordar que Obama emplazó este lunes (30/03) a General Motors (GM) a presentar un nuevo plan de reducción de costos en los próximos 60 días, y a Chrysler a lograr un acuerdo definitivo con Fiat en los siguientes 30 días para obtener una nueva ayuda federal (ver nota relacionada).