La cosecha de maíz y girasol, y en menor medida la de soja, registró durante la semana pasada un firme avance, posibilitado por el clima seco que se verifica en gran parte de la región agrícola argentina desde comienzos de marzo, informó la Bolsa de Cereales porteña.
La cosecha de maíz y girasol, y en menor medida la de soja, registró durante la semana pasada un firme avance, posibilitado por el clima seco que se verifica en gran parte de la región agrícola argentina desde comienzos de marzo, informó la Bolsa de Cereales porteña.
La cosecha de maíz alcanzó este viernes a 34,2% por la superficie apta sembrada, y muestra un adelanto de 14,4 puntos con relación a igual fecha del año pasado, señaló la entidad en su último Panorama Agrícola Semanal.
El incremento de 12 puntos intersemanal obedece a que “muchos de los plantíos de la zona núcleo maicera argentina estuvieron en condiciones de ser cosechados anticipadamente, por la sequía y el estrés térmico que sufrieron durante el ciclo”, explicó el trabajo.
Según la Bolsa de Cereales, en los próximos días la recolección de maíz “se ralentizará, a favor de la cosecha de soja, con lo cual una vez terminada la trilla de la oleaginosa de primera ocupación sembrada en fecha normal, se retomaran de inmediato las labores”.
El volumen acumulado a la fecha es de 4.450.000 toneladas, con un rinde medio de 59,3 quintales por hectárea, que podría elevarse levemente hacia el final de la zafra, y la producción se ubicaría en 13,5 millones de toneladas.
También esta semana se registró un activo progreso de la cosecha de girasol, que alcanzó 94,5 % de la superficie apta, y acumula un volumen de semilla de 2,92 millones de toneladas.
Con un avance intersemanal de 14,5 puntos porcentuales y un adelanto en la trilla de 12,8 puntos, el rendimiento logrado a la fecha pasó de 15,1 a 15,4 quintales por hectárea.
No obstante, el tamaño final de la cosecha se ubicaría en los 3,0 millones de toneladas, 1,6 millones menos que la obtenida en la zafra precedente.
En el caso de la soja, trilladas 2,47 millones de hectáreas, a la fecha se acumuló un volumen superior a los 5,6 millones de toneladas, con una productividad media de 22,8 quintales por hectárea.
En este contexto, la proyección de la producción de la oleaginosa es de 41,2 millones, 1,3 millones de toneladas menor de las 42,5 millones inicialmente estimadas.