Un informe de una consultora ligada al sector agrario asegura que las malas políticas del gobierno nacional le impidieron recaudar esa considerable cifra.
Un informe privado de una consultora vinculada al sector agropecuario asegura que el el Gobierno dejará de recaudar más de 700 millones de dólares al fin de 2008, en concepto de retenciones debido a las medidas vigentes que dificultan la exportación
El estudio de la Unidad de Investigación y Desarrollo del Movimiento CREA, asegura que el Estado perderá de recaudar esa cifra “por no haber generado las condiciones para que los productores pudieran aprovechar los precios internacionales récord que registraron los granos en los primeros nueve meses de este año”.
Según la consultora gran parte de la crítica situación que se presenta en esta campaña se habría evitado de contar con un mercado fluido de forwards, porque los empresarios agrícolas podrían haber vendido por adelantado parte de su cosecha prevista, en el omento de los valores record alcanzados este año antes de la crisis internacional precios.
Sin embargo, la intervención y las regulaciones oficiales implementadas en el mercado de exportación de commodities agrícolas, a partir de mayo pasado, “prácticamente liquidaron el mercado de futuros de granos (forwards) y con él la posibilidad de tomar coberturas de precios”, destaca el reporte privado. El estudio indica que si en la actual campaña se hubiese podido registrar la misma cantidad de toneladas de commodities agrícolas que en el ciclo 2006/07, con el mismo ritmo de ventas que en el ciclo anterior pero con los precios récord de los granos registrados hasta setiembre pasado, “el gobierno nacional hubiese podido recaudar 2.537 millones de dólares en concepto de derechos de exportación”.
El trabajo destaca que si todas esas toneladas que no pudieron ser declaradas para exportación en el ciclo 2008/09 se terminasen vendiendo a los valores presentes el 5 de diciembre pasado, “la recaudación por retenciones agrícolas sería de 1752 millones de dólares” y pone de relieve que “la diferencia es de 785 millones de dólares”.