La exención implica la pérdida de 32 millones anuales, contra $1.970 millones que aportan estos rubros al Estado.
Si el beneficio de la Tasa Cero es una ventaja o un perjuicio para la provincia es un debate que tiene amplios sectores en cada extremo de las opiniones y varias versiones al respecto. Lo cierto es que en Mendoza hay 8.060 beneficiarios de la exención impositiva, que rige desde el año 1.994, 8.060
No se puede decir que sean 8.060 empresas las beneficiadas porque algunas de ellas desarrollan varios rubros y pueden recibir esta exención en más de uno de ellos.
El rubro que más beneficiarios tiene es el de la agricultura, caza, silvicultura y pesca, siendo 4.703 los beneficiarios que deberían abonar una alícuota del 0,90% de sus ganancias, pero que no lo hacen ya que el Estado los incluyó en la política de la Tasa Cero.
En segundo lugar está la industria manufacturera, con 2.456 beneficiarios que dejan de abonar el 1,5% de lo que facturan.
En tercer lugar figuran las que están exentas de pagar el 3% de alícuota 838, que pertenecen al sector de la construcción
Le siguen la explotación de minas y canteras con 42 exenciones de 0,90% en ingresos brutos.
El quinto lugar lo ocupan empresas del rubro electricidad, gas y agua, con 16 exenciones de alícuotas fijadas en el 3%.
Por último, los rubros con menos beneficiarios son transporte y almacenamiento y servicios sociales, comunales y personales con 3 y 2 beneficiaros respectivamente, que evitan pagar el 3% de sus ganancias.
Estas exenciones implican que la Provincia no reciba por este gravamen $31.582.018 anuales. Una cifra no tan significativa si se tiene en cuenta que lo que percibe en Ingresos Brutos por todos los rubros ya nombrados de parte de empresas que no tienen el beneficio, alcanza los $1.970.447.663 por año, siendo el rubro de la industria manufacturera el que más deja en las arcas provinciales, aportando más de $966 millones.
En tanto, el sector que menos aporta al Estado provincial es el de la explotación de minas y canteras, dejándole sólo $11.216.747 al año.
Esto contradice a ciertos sectores, entre ellos algunos gremios de estatales, que en algún momento señalaron que la exención al pago de los Ingresos Brutos que gozan ciertas empresas significaba una pérdida de $300 millones para la Provincia por lo que sugerían la vuelta del gravamen en los rubros involucrados para hacer frente a un aumento salarial para los empleados estatales.