Iniciativas suspendidas indefinidamente suman US$ 2.915 millones, mientras que las que están paralizadas de manera transitoria llegan a US$ 6.420 millones.
De negro a negro oscuro. Así se está poniendo el panorama de las inversiones privadas en el país en los últimos meses, con anuncios de postergaciones que se suceden uno tras otro.
¿Un culpable? La crisis financiera internacional, que ya ha obligado a las empresas a paralizar o suspender iniciativas por US$ 9.335 millones, según el monitoreo de crisis a noviembre elaborado por la Corporación de Bienes de Capital (CBC).
El informe de la CBC distingue entre proyectos suspendidos indefinidamente, que suman US$ 2.915 millones, y los aplazados de manera transitoria, que llegan a los US$ 6.420 millones. Los US$ 9.335 millones surgen de la suma de ambos ítems.
Esta última cifra, que considera las decisiones tomadas sólo hasta el 30 de noviembre, representa un aumento de 220% en relación con lo que se había cuantificado hasta octubre, cuando 19 proyectos -entre paralizados de manera definitiva o suspendidos momentáneamente- implicaban un gasto asociado de US$ 2.915 millones. Es decir, en un mes el monto se triplicó.
Minería es el sector más afectado. En efecto, el 51% del monto asociado a las iniciativas “en veremos” corresponde a este rubro.
Hasta el viernes, el cobre acumulaba una caída de 70% en apenas cinco meses, pasando de cotizarse en US$ 4,07 por libra a US$ 1,28, que fue el cierre de la semana pasada. Lo rápido de este retroceso pilló a las mineras con costos muy elevados, lo que hace que, al menos por unos meses, muy pocas lograrán obtener algún margen de ganancia.
No hay plata
Otro factor relevante para no seguir adelante con iniciativas de inversión es el hecho de que ni los bancos ni el mercado en general están dispuestos a financiar nada, lo que transforma el conseguir fondos para invertir en capital fijo en una tarea titánica para los ejecutivos.
“Quizás a las empresas más grandes no les influye tanto, pero un factor relevante para que se estén postergando inversiones es el hecho de que el acceso al crédito se está volviendo muy difícil, sobre todo para pequeñas y medianas compañías. Eso influye mucho”, agrega Erik Haindl, economista de la Universidad San Sebastián.
El académico -quien prevé que la inversión caerá en 20% el próximo año, en relación con 2008- dice que aquellas iniciativas que ya están en construcción en fases avanzadas se terminarán en sus plazos. Pero que la gran mayoría de aquellas que están en etapas iniciales se pospondrán hasta que pase el temporal.
El porcentaje de iniciativas afectadas, en relación con los US$ 64.333 millones en inversión presentes en la base de datos de la CBC hasta 2012, supera el 14% del total.
Mesurado optimismo
El gerente general de la CBC, Orlando Castillo, explicó que la crisis ha sido la causa de la paralización del 4,6% de las iniciativas presentes en la base de datos de la corporación.
Sin embargo, Castillo estimó que el año 2009 será clave para la evaluación de los proyectos aplazados, ya que si las condiciones mejoran y la economía mundial se recupera, “éstos volverán a retomar su calendario de inicio de obras, sin afectar mayormente la inversión privada en el país”.
Energía se desmarca
Un sector que no se ha visto afectado por la crisis es el energético. A la fecha, y pese a ser el área que más pesa en las inversiones para el próximo quinquenio -con US$ 27.317 millones de los US$ 64.333 millones previstos según la CBC hasta 2012-, no ha suspendido una sola iniciativa.
Sin embargo, este panorama podría variar. Esto, porque la minera BHP Billiton, que opera Minera Escondida, está revisando si continúa, o no, con la construcción de la central carbonera Kelar, ubicada en Mejillones y que costará unos US$ 800 millones.
Por sectores, y de acuerdo al número de proyectos, el inmobiliario es el que más iniciativas tiene “en suspenso”, concentrando 28 de los 36 proyectos cuyos propietarios han decidido no seguir adelante. Estos suman US$ 2.115 millones.
A nivel industrial, se suspendieron dos proyectos por US$ 2.420 millones.