Los fabricantes piden un plan de estímulo similar al que el Gobierno creó para los autos
Están alarmados por la caída interanual del 43% en las ventas de motos durante noviembre. Los empresarios del sector quieren ahora que el Gobierno los ayude a atacar al que consideran el principal factor que contribuyó a acentuar la merma: la escasez del crédito.
Ya comenzaron a plantear la necesidad de que se elabore un plan oficial similar al que se anunció para incentivar la venta de 100.000 autos de gama baja y para el cual la administración de Cristina Kirchner destinará fondos por $ 3100 millones. “Estamos hablando con el Gobierno y pidiéndole la posibilidad de que se haga con las motos lo mismo que se hizo con los autos”, confirmó ayer Pedro Waisman, director ejecutivo de la Cámara Industrial de la Motocicleta, Bicicleta, Rodados y Afines, una de las cuatro entidades que agrupan a las empresas del sector.
Según el empresario, “la demanda sigue sostenida, pero lo que no hay es crédito”. Waisman explicó que hasta ahora el 85% de la venta de motos se financiaba por medio de los préstamos bancarios. “Pero en este momento los bancos sólo aceptan el 15 por ciento. El 70 restante lo están rechazando. Y en muchos casos se ponen trabas increíbles. Necesitamos volver a la financiación para que se siga vendiendo”, dijo el también integrante de la junta directiva de la Unión Industrial Argentina (UIA).
Ayer se conoció un informe de la consultora Abeceb.com que señala que en noviembre el consumo aparente (importaciones más producción local menos exportaciones) de motos fue de 43.859 unidades, un 43,3% menos que el mismo mes de 2007. Ya en octubre, la caída interanual había sido del 12,1%, lo que mostró un cambio de tendencia respecto del boom experimentado en los últimos seis años.
Desde las 12.700 motos vendidas en todo 2002 hasta las 680.000 que registró el mercado el año pasado, el sector había logrado una importante recomposición. Para este año, se preveía romper la marca de las 800.000 unidades, pero ahora ese objetivo parece imposible. De todos modos, las 700.000 motos que se vendieron en los primeros 11 meses del año representan un 12% de crecimiento interanual.
El estudio de Abeceb.com muestra que existió una correlación en el crecimiento de la venta de motos y la variación del stock de crédito al consumo. Pero ahora ambos indicadores cambiaron de dirección. “Uno de los factores más importantes que explica la caída es la restricción del crédito. Pero también hay una tendencia a la saturación del mercado y una caída de las expectativas de la gente”, explicó Mariano Lamothe, autor del informe.
Proyecto de ley
La intención de las cámaras que representan a fabricantes y vendedores de motos es que el tema del financiamiento de alguna manera sea incluido en la reglamentación de la ley que incentiva la producción local de esos vehículos, que será tratada hoy por el Senado.
Una posibilidad es que parte del plan destinado a la compra de autos sea volcado al mercado de las motos. Sin embargo, en la Secretaría de Industria explicaron que -a diferencia de lo que ocurre con los autos- no hay en el sistema financiero canales dedicados a financiar la compra de motos, con lo cual el Estado no tendría a quién destinarle esos fondos. De todos modos, las motos podrían entrar en otra de las medidas anunciadas por la Presidenta: la de los préstamos al consumo ($ 3500 millones en créditos de hasta $ 5000), pensados originalmente para los electrodomésticos.
Cerca del 80% del mercado argentino son motos de baja cilindrada que rondan los $ 4000 y 5000, las que más sufrieron la caída por la pérdida del crédito. Pero las gamas medias y alta también acusaron el impacto. “El año pasado teníamos el doble de reservas de unidades de lo que tenemos ahora”, señaló Roberto González Calderón, gerente del concesionario BRM, especializado en motos de alta gama. “En este segmento no es un problema de plata ni de financiamiento. En alta gama es un problema de desconfianza”, dijo.