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Noviembre 27, 2008

Se frena la inflación en alimentos

La canasta de marcas baratas no tuvo aumentos este mes, según una asociación de consumidores.

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La combinación de baja de la cotización internacional de las commodities y la moderación del consumo local ya impacta en los precios que se exhiben en las góndolas de almacenes y supermercados. Mediciones privadas de economistas y asociaciones de consumidores coinciden en señalar que en los últimos dos meses se registró una fuerte desaceleración de la inflación real en alimentos y bebidas.

El dato más elocuente lo brindó ayer la organización de consumidores Adelco. Según la última edición del relevamiento que realiza desde hace más de 15 años, la canasta de 22 productos alimenticios y seis de higiene cuesta exactamente lo mismo que hace un mes ($ 127,93) en su variedad de marcas baratas. La variedad de marcas líderes tampoco tuvo una fuerte suba: aumentó un 0,8% (hasta los $ 159,65), muy por debajo del 3,09% que había aumentado en octubre.

“Lo que está sucediendo es que hay menos consumo. Cuando hay una inflación fuerte, de repente viene una especie de retracción de la gente”, dijo Ana María Luro, presidenta de Adelco. Su informe destaca que, además de la “disminución del consumo en la compra de la canasta básica”, el relevamiento registró que hay un corrimiento en la elección de los consumidores en favor de las marcas más baratas.

Luro destacó que, pese a la estabilidad de precios de la canasta en su conjunto, hubo grandes variaciones en determinados productos. Así, mientras el tomate redondo larga vida, el pan de jabón, el dentífrico y los fideos sufrieron aumentos de entre el 17,4 y el 37,7%, otros productos, como la zanahoria, el té en saquitos, la leche entera en sachet y la papa, registraron caídas de entre el 19,2 y el 26,7 por ciento.

También las mediciones que realizan algunas consultoras económicas muestran un fenómeno similar. “Nosotros a partir de octubre vimos una pérdida de impulso de la inflación, principalmente concentrada en alimentos. Los datos de noviembre que tenemos hasta el momento también dan cierta moderación en los precios”, indicó Camilo Tiscornia, del estudio Castiglioni, Tiscornia y Asociados.

El economista destacó que, dado que el rubro alimentos y bebidas había sido el principal impulsor de la aceleración de la inflación en la primera mitad del año, el cambio de tendencia también incide sobre la suba general de precios.

Tiscornia vinculó esta situación principalmente con “la menor demanda” de los consumidores y, en segundo lugar, con el impacto que tiene la baja en la cotización de las commodities.

Derrumbe

En cambio, su colega Rodrigo Alvarez, de la consultora Ecolatina, sostuvo que “el elemento central que explica la desaceleración es el derrumbe internacional de los precios de las commodities”. En ese sentido, destacó que la inflación interanual de alimentos y bebidas cayó entre julio y octubre del 40,5 al 31% (“y en noviembre se ubicaría por debajo de 30″), en consonancia con lo que pasó en los países de la región (el promedio pasó del 23,9 al 17,1 por ciento).

Según el índice de precios al consumidor de Ecolatina, en julio la inflación argentina fue de 2,3%, y desde entonces no paró de caer: 1,8% en agosto, 1,6% en septiembre y 0,8% en octubre (y daría una cifra similar en noviembre).

La brecha se cierra, pero el conflicto no

  • Pese a que la desaceleración de la inflación hizo que los índices oficiales ya no estén tan lejos de la realidad, los trabajadores del Indec agrupados en el gremio ATE ratificaron que continuarán con sus acciones de lucha, como los abrazos al edificio y la campaña para juntar firmas. “No es que dejaron de mentir; la realidad fue la que se acercó a las cifras del Indec”, afirmó Marcela Almeida.

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