En la conferencia de la UIA, los empresarios volvieron a reclamar una mejora en la competitividad de la industria. Pero se cuidan de no hablar abiertamente de devaluación. Piden que se los compense con incentivos fiscales. Esperan los anuncios de Cristina.
Juan Carlos Lascurain, titular de la UIA, estrecha la mano del ministro Carlos Fernández. Dijo que despedir personal y bajar salarios no era la solución. Pero abogó por un dólar más alto.
La paridad del peso frente al dólar continúa siendo el tema central de debate entre los industriales. La mayoría de los empresarios presentes ayer en la tradicional conferencia anual de la Unión Industrial Argentina (UIA) creen que es necesario “modificar el tipo de cambio” para no perder competitividad y “estar a tono con el resto de las monedas de la región”. A pesar de que se cuidan de no reclamar abiertamente “devaluación”, todos los comentarios apuntaron en esa dirección: “Con un dólar más caro, muchas industrias podrían protegerse mejor de la competencia importada”, dijo el titular de la UIA, Juan Carlos Lascurain. Los empresarios aplaudieron con efusividad a los economistas invitados por la entidad que recetaron al Gobierno no frenar la suba del dólar para que la economía siga creciendo en tiempos de crisis. Y esperan con ansiedad las medidas (aumento de reintegro a las exportaciones y de trabas a las importaciones), que anunciaría hoy Cristina Fernández para mejorar la competitividad industrial sin devaluar.
Consultado por este diario, Sergio Vacca, presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la Argentina (Adimra), responsabilizó al Gobierno por no haber tomado “a tiempo” una medida radical sobre el tipo de cambio. “Se equivocaron al no acompañar la devaluación de Brasil”, dijo el empresario al explicar que el sector “perdió mucha competitividad en los últimos meses” debido a la crisis financiera internacional.
Lascurain mencionó las devaluaciones de las monedas de otros países de la región al inaugurar la conferencia del sector fabril. “Los países que eran los principales destinos de productos nacionales, como Brasil, Chile y México han tenido una fuerte devaluación que dificulta la concreción de negocios. Con eso queda claro que con un dólar más caro muchas industrias locales podrían protegerse mejor de la competencia de productos importados”, declaró.
José Ignacio De Mendiguren, vicepresidente de la UIA, dijo a este diario que el tipo de cambio hoy es un tema eje en las conversaciones entre los empresarios del sector. “Si bien antes se pensaba que tocar la paridad cambiaria nominal podía afectar el índice de inflación, ahora queda claro que eso no va a pasar y que hoy la problemática local pasa más por evitar una recesión. Cambió el eje de la preocupación en estos últimos dos meses”, contó el empresario textil.
Durante su disertación en la 14a Conferencia Industrial Argentina organizada por la UIA en el Sheraton de Pilar, el economista Bernardo Kosacoff, director de la CEPAL en Buenos Aires, dijo que en la actualidad se está dando una desaceleración en la economía argentina y que “hoy el punto central es la paridad cambiaria”.
Según el pronóstico de Kosacoff, si el Gobierno varía el tipo de cambio actual probablemente “mejore la competitividad del sector productivo y sus cuentas fiscales”. Sin embargo, el economista aclaró que la toma de esa medida no está exenta de riesgos: “La gente tiende a dolarizar sus portafolios y eso puede causar corridas cambiarias”, advirtió.
Con el afán de dejar en claro su visión sobre el tema, el ex presidente del Banco Central, Javier González Fraga, fue directo al grano. “Hay que aceptar la devaluación del peso. Y no hay posibilidad de que una depreciación de la moneda local genere inflación”, disparó el economista, quien recomendó complementar esa medida con una reducción a las retenciones para estimular las exportaciones. Según González Fraga, “el peso revaluado (comparado con los países de la región) va a traer consecuencias negativas en esta época de crisis internacional”.
En esa misma línea, Aldo Ferrer, ex ministro de Economía y Hacienda, sugirió “tocar” el tipo de cambio actual para que la Argentina no deje de ser competitiva. “Si el tipo de cambio no es competitivo, todo lo demás es literatura”, dijo el economista, que fue ovacionado por un auditorio de más de 600 empresarios. Aunque se cuidó de no mencionar la palabra “devaluación” como sí lo hicieron sus colegas, Ferrer agregó que “no alcanza con tomar otro tipo de medidas” y volvió a insistir en que la solución a la caída de la productividad está en “modificar el tipo de cambio”.
A la espera de los anuncios
Los empresarios industriales esperan que Cristina Fernández anuncie un paquete de medidas para incentivar la producción industrial durante el cierre de las jornadas de la Conferencia Industrial, esta tarde, en Pilar. “El deseo de todos es que la Presidenta venga a comunicar medidas para proteger a la industria”, reconoció José Ignacio de Mendiguren a Crítica de la Argentina. En principio, fuentes extraoficiales reconocieron que la jefa de Estado tiene planes de comunicar un plan de “subsidios” para aquellos sectores castigados por la crisis internacional y el derrumbe del consumo. Empresarios consultados por este diario coincidieron en que esperan que la mandataria anuncie un plan que incentive el consumo, motor de la economía interna. “Es necesario que el Gobierno inyecte fondos en los bolsillos de los consumidores”, dijo a este diario un empresario textil.
“El crecimiento va a ser menor”
El ministro de Economía, Carlos Fernández, defendió el modelo económico de los últimos años ante más de 600 empresarios reunidos en la conferencia industrial. Si bien descartó una recesión, admitió que en el futuro la economía crecerá menos. “A diferencia de otros países, Argentina no verá interrumpido su proceso de crecimiento en 2009”, señaló el titular del Palacio de Hacienda, pero admitió que “vamos a crecer a tasas no tan altas”. Ante el reclamo de los industriales por medidas que devuelvan al sector la competitividad perdida desde 2007, el funcionario dijo que el Gobierno “tiene en estudio” diferentes proyectos. No obstante, advirtió que se va a hacer “una clara distinción entre las características y necesidades de cada industria” al señalar que “no es lo mismo la realidad de las ramas exportadoras que las que atienden el mercado interno, ni de una empresa grande o una pyme”.