El jefe de Gabinete, Sergio Massa, dijo que, por ahora, no se aplicará
A pesar de los reiterados reclamos de Hugo Moyano, el Gobierno descartó ayer la posibilidad de aplicar la doble indemnización por despidos ante el creciente clima de incertidumbre laboral y dejó latente y sin definición el pedido de otorgar una suma fija de 500 pesos a fin de año.
“¿Está descartada la doble indemnización?”, le preguntaron al jefe de Gabinete, Sergio Massa, ayer por la mañana, después de que el secretario general de la CGT impulsó la idea. “Exactamente”, contestó el funcionario en el programa Mañanas informales , de Canal 13. “Porque si no, lo único que hacés es alimentar la incertidumbre y los temores, cuando en realidad lo que hay que hacer es estar atentos y conscientes de que la crisis nos va a llegar”, planteó el jefe de los ministros.
Esa fue la única respuesta concreta que llegó desde Balcarce 50 a Moyano, que ayer se cruzó con el ex presidente Néstor Kirchner en la quinta de San Vicente, donde ambos recordaron el día de la militancia peronista.
Según confió otro ministro a LA NACION, por el momento el Gobierno tampoco estaría dispuesto a decretar una suma fija de 500 pesos no remunerativos, tal como solicitó ayer la CGT. En la Casa Rosada hablaron de llevar un mensaje de “sensatez” y “prudencia” a los empresarios, que se volcaron a criticar los reclamos de Moyano. “Por ahora, dar 500 pesos sería muy complicado”, planteó una fuente oficial. El plan, que el Gobierno había comenzado a analizar, quedó descartado meses atrás después de la fuerte resistencia que había despertado en el mundo empresarial.
En el Gobierno negaron que los renovados pedidos del líder cegetista hubieran sido consecuencia del fallo de la Corte Suprema que habilitó la libre afiliación sindical, una sentencia que generó un fuerte malestar en la central obrera comandada por Moyano. Y consideraron que su embestida “es lógica”, en función de su cargo como representante de los trabajadores. “¿Qué otra cosa puede pedir? Es lógico”, dijo a LA NACION un ministro.
La Casa Rosada reflotó ayer la idea, transmitida por la presidenta Cristina Kirchner a los empresarios y sindicalistas, de generar un “pacto implícito” para mantener el nivel de empleo.
“El problema no es Moyano”, reforzó una fuente sobre la insistencia del sindicalista para frenar los despidos. En el Gobierno trabajan en la necesidad de reforzar el diálogo con los empresarios, algo que ya había hecho la jefa del Estado con una reunión de urgencia en la quinta de Olivos, en la que les exigió a los representantes de las cámaras empresariales más importantes del país que evitaran despedir empleados. Además, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, puso en marcha el procedimiento de crisis previsto para los casos de trabajadores despedidos y anticipó la semana pasada que se darán subsidios para aquellos empleados que vean reducidos sus haberes por suspensiones.
Con la Presidenta fuera del país por su gira por el norte de Africa, en el Gobierno esperan su regreso para definir los próximos pasos. En Balcarce 50 ayer insistían en que todavía la CGT no había hecho un planteo formal por la doble indemnización y la suma fija de 500 pesos, por lo cual evitaron dar precisiones hasta que no exista un reclamo concreto hecho al ministro de Trabajo o a la jefa del Estado.
Ayer, tanto Tomada y Massa como el ministro del Interior, Florencio Randazzo, intentaron llevar algo de tranquilidad a los empresarios. Según confió una fuente oficial, ellos son los encargados en el Gobierno de hablar con los hombres de negocios.