En el presupuesto que defenderá hoy en la Legislatura el gobierno porteño aumentan las partidas para obras públicas y seguridad, pero educación y vivienda, sobre todo para el programa de villas, redujeron su participación en el total.
Dos hechos que ocurrirán hoy no tienen en apariencia conexión: por un lado, las cooperativas de vivienda instalarán la tercera carpa frente al gobierno porteño, después de la de los docentes y los médicos; por otro, el ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, irá a la Legislatura a defender el Presupuesto 2009. Sin embargo, puede decirse que el primer hecho es consecuencia del segundo: en el Presupuesto que prevé Mauricio Macri para el año próximo, las áreas sociales disminuyen su participación con respecto al total, al igual que los organismos de control. En especial, el dinero dedicado a las villas y a la política habitacional cae unos 200 millones, casi un 30 por ciento. La oposición advierte que un nuevo patrón económico llegó a la Ciudad para quedarse.
El macrismo presentó un proyecto de Presupuesto 2009 en el que incursiona en subas y ampliaciones de impuestos: la más conocida es la que gravará las tarjetas de crédito, pero también habrá nuevos impuestos para las industrias, algo que es cuestionado por la oposición por “recesivo” en el contexto internacional. El macrismo plantea que ese dinero será para financiar obras públicas, pero no menciona las áreas sociales. No es casualidad: si bien PRO publicita que destina más fondos a cada área, todas sufren una reducción con respecto al porcentaje del total del presupuesto que representaban este año.
Por ejemplo, el dinero destinado a desarrollo social reduce su participación en el presupuesto en un 12,3 por ciento, educación pierde un 2,8 por ciento y salud se mantiene igual, aunque la demanda aumente. El presupuesto destinado a reurbanización de villas tiene el triste privilegio de sufrir una reducción nominal: la gestión PRO lo recorta a casi a la mitad. En tanto, aumenta el presupuesto destinado a obra pública y a seguridad, a los fiscales y también denuncian que hay más dinero para contratos políticos.