Así lo aseguró el subsecretario de Integración Económica para América Latina de la Cancillería, Eduardo Sigal. La cotiazación de la moneda norteamericana pasó de 3,06 pesos pasó a 3,30.
Un funcionario nacional dijo ayer que la Argentina vive desde que comenzó la hecatombe bursátil mundial un proceso devaluatorio que es del orden del 9%, pues el dólar pasó de cotizar a 3,06 pesos a más de 3,30. Y advirtió que ese proceso podría además profundizarse como parte de una política para dotar de competitividad a la producción argentina, amenazada por la devaluación del real instrumentada por Brasil.
Así lo dijo el subsecretario de Integración Económica para América latina de la Cancillería, Eduardo Sigal. “La devaluación del real hoy nos obliga a mejorar la competitividad de nuestro sistema productivo. Eso implica más inversión en investigación y aplicación de tecnología a nuestro proceso productivo”, sostuvo el funcionario en diálogo con LA NACION.
- ¿Una devaluación del peso podría ayudar en ese sentido, como reclaman los industriales?
-No descarto esa medida, de manera gradual, como objetivamente está pasando en las últimas semanas, en que pasamos de un dólar a 3,06 pesos a uno de más de 3,30 pesos. Llevamos ya un 9% de devaluación.
La crisis financiera internacional ha despertado un incipiente replanteo en las relaciones bilaterales con Brasil: la Argentina pidió en las últimas horas que las AFJP retiren 600 millones de dólares del vecino sistema financiero para que esos capitales vengan a reforzar la liquidez de la plaza local y planteó la necesidad de activar algunas barreras arancelarias.
Ahora, además, de acuerdo con los funcionarios de la Cancillería que llevan el vínculo económico, el país considera como una alternativa viable valerse del tipo de cambio flotante para suavizar las diferencias de competitividad que provocó la fuerte devaluación del real dispuesta por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva.