Miembros de la Corporación vitivinícola afirmaron que hay incertidumbre, pero que el sector no está tan mal como otros. Les preocupa la exportación del vino a granel.
Representantes de la principal entidad del vino argentino -la Corporación Vitivinícola-, y el brazo ejecutor que promueve el consumo -el Fondo Vitivinícola- admitieron ayer en San Juan que la crísis mundial encontró al sector bien parado y unido, y que a la actividad aún no le está yendo “tan mal” como a otros, informó Diario de Cuyo.
Gracias a esa fortaleza opinan que en este momento hay que “parar y mirar” cómo evolucionan los mercados, sin hacer cambios bruscos, desanimarse ni desesperarse.
Creen que el mayor problema se le puede presentar a la exportación del vino a granel y no así al fraccionado, y acentuaron que hay que resguardar el mercado interno, que consume el 80% del vino que se elabora. Para eso esperan ver en cuánto se estabiliza el tipo de cambio -opinan que es mejor si el dólar se ubica a $3,30 que a $3,03- y advirtieron que si es muy bajo, resta competitividad, y si es muy alto perjudicará el consumo en Argentina.
El tipo de cambio también aseguran que marcará el pulso de los precios del kilo de uva y el litro de vino en la próxima cosecha. Y agregaron que también influirá en ello que se siga manteniendo estrictamente el acuerdo San Juan-Mendoza para la elaboración de un porcentaje obligatorio de mosto. “Habrá que ver cual es el precio de equilibrio para que el productor tenga rentabilidad, la industria sea sustentable y el consumidor siga consumiendo”, sintetizó Sergio Villanueva, titular del Fondo Vitivinícola.
Fue ayer, durante la presentación en esta provincia de la nueva campaña publicitaria que se hará del vino para incrementar su consumo (ver aparte).
El sector, hoy
“El mercado no está congelado”, dijo Mauro Sosa, presidente del centro de viñateros del Este y miembro del Fondo Vitivinícola. “En términos comparativos, no nos está yendo tan mal”, sostuvo Renzo Capese, de la Cámara de Productores Agropecuarios de La Rioja (CARPA) y miembro de Coviar. “Nuestra situación no es tan compleja”, opinó Villanueva. “Nuestro producto se va a ver afectado pero no como otros comodities, sino menos”, dijo Oscar Gómez, titular de Carpa y vice de la Coviar. La mayoría de las voces consultadas coincidieron en que la actual crisis no ha hecho sufrir demasiado a la vitivinicultura argentina. Al menos, no todavía.
En ese sentido, se detalló que las exportaciones hasta agosto-setiembre están creciendo un 18% el fraccionando y un 50% a granel, la salida de mosto ha sido la esperada y en el mercado interno, incluso con el agravante de la crisis del campo se esperaba una afectación mayor “y estamos en un 3,38% abajo, que tampoco es una situación tan crítica”, dijo Villanueva.
Del vino que se exporta, la mitad es fraccionado y la mitad a granel. Los expertos consideraron que es probable que la crisis afecte más al vino a granel, porque gran parte va a Rusia, uno de los grandes impactados por la crísis.
En ese sentido, el riojano Capese recomendó asumir que el consumo de los vinos básicos, de mesa caen a nivel mundial y aconsejó acelerar el proceso de especialización de los vinos.