Los valores de los inmuebles ya no trepan como ocurría años anteriores. El metro cuadrado crece a menor ritmo. Del lado de la oferta, hay mayor cautela para construir y desaparecieron los “improvisados”. En el caso de la demanda, la gente busca el ladrillo como refugio pero tarda más en decidirse
Mientras los valores de las propiedades de las principales ciudades del mundo caen, porque parte de la sociedad debe deshacerse de sus viviendas al no poder pagar sus deudas hipotecarias, en Mendoza la búsqueda del ladrillo como refugio ante las turbulencias financieras permitirá sostener los precios de las viviendas, según coincidieron los expertos consultados por Mendozaeconomico.com.
Sin embargo, los especialistas destacaron una desaceleración en el crecimiento a tasas chinas de los precios, como ha ocurrido hasta hace apenas unos meses. En parte este cambio se explica por una mayor cautela de los inversores. Hoy el mercado está amesetado, a la espera de que se aclare el panorama internacional.
Por la repetición de las caídas bursátiles de las últimas semanas, “a la gente le cuesta mucho tomar decisiones”, según contó el director de la inmobiliaria Palma y asociados, Gerardo Palma
Y añadió: “No es momento de vender. La gente espera para deshacerse del inmueble y mientras sigue generando renta, o lo mantiene como forma de proteger su ahorro.” Además indicó que el perfil del comprador en estos momentos es el del inversor, que en medio de toda esta situación se toman un par de días antes de definirse”.
Por otro lado, Damian Amaya, gerente de Proventas expresó que “la demanda se sostiene por mendocinos que tienen disponibilidad financiera para mudarse, porque se casan o porque buscan agrandar su hogar y que compran cuando encuentran un buen producto a buen precio”.
En tanto, agregó que “aquellos extranjeros que venían a invertir a la provincia a comprar algún lujoso inmueble, campos o bodegas están un poco preocupados por el futuro de su dinero y dejaron de fijarse en los inmuebles locales”. Y también destacó que “la falta de crédito a largo plazo se presenta como una fuerte problemática, sin resolver desde hace tiempo, y eso impide que gran parte de la clase media baja pueda acceder a una nueva vivienda”.
En tanto, Mariano Guerrero, comercializador independiente de propiedades dijo que “la gente busca propiedades de uno, dos y tres ambientes, de menos de u$s100 mil y las premium serán las que permanecerán en el podio de la demanda, coincidieron los especialistas del sector”.
Según las cifras que manejan las fuentes consltadas, las unidades a estrenar sólo representan el 20% de las operaciones de compra-venta, mientras que el 80% corresponden a viviendas usadas.
Para el director de Palma y asociados, “los precios de los inmuebles no van a caer porque la gente que compró propiedades en los últimos seis años lo hizo con fondos propios, no con crédito, y no tendrá dificultades para pagar ninguna cuota y, por lo tanto, no necesitará desprenderse de los inmuebles”. Pero los coletazos de la crisis financiera se harán sentir en el sector. señaló que espera que “sobre iguales valores sugeridos, posiblemente se amplíen los márgenes de negociación”.
Los inmuebles de un valor por debajo de u$s100 mil se mantendrán estables, en parte porque una porcentaje de la sociedad puede alcanzar esa cifra, y también porque los inversores prefieren departamentos pequeños, de uno o dos ambientes, al considerarlos más líquidos. “Son los más fáciles de vender, de alquilar y accesibles y que en las zonas Premium (Quinta sección, Bombal, Chacras de Coria) los precios pueden sostenerse mejor e incluso tienen margen para subir (a menor ritmo), según comentó. Por otro lado, explicó Palma que “aquellos inversores que construían los pequeños complejos de 6 a 10 departamentos ya no ingresan en el mercado de la construcción, no solo por la turbulencia externa, sino también por el incremento de los materiales de la construcción y de la mano de obra”.